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viernes, 12 de diciembre de 2014

TEATRO MAIPO. LA CATEDRAL DE LA REVISTA. (En el programa CALEIDOSCOPIO del CANAL DE LA CIUDAD)

En el programa “CALEIDOSCOPIO” del CANAL DE LA CIUDAD (Buenos Aires Argentina) recientemente se emitió “TEATRO MAIPO. LA CATEDRAL DE LA REVISTA” , con la participación de Lino Patalano, Jorge Lafauci, Moria Casán, Gogó Rojo, Ricky Pashkus, Alberto Favero y Carlos Szwarcer.


El programa, basado en los testimonios de los arriba mencionados y con interesante material audiovisual, desarrolló la historia de la emblemática sala de espectáculos de la calle Esmeralda, desde sus orígenes a la actualidad.




lunes, 8 de diciembre de 2014

FERIA INTERNACIONAL DE COLECCIONISMO DISCOGRÁFICO (Buenos Aires. Noviembre 2014)

"FERIA INTERNACIONAL DE COLECCIONISMO DISCOGRAFICO" - Buenos Aires -. En la novena Edición. 15 y 16 de noviembre de 2014 (Centro Cultural Borges)

Izq a der: Mikel Barsa, creador y organizador  
del evento, y Carlos Szwarcer




Izq. Yodi Godoy ( fundador y guitarrista de VOX DEI ), en la "Feria Internacional del Coleccionismo Discográfico" (Nov 2014), con Carlos Szwarcer.



Carlos Szwarcer (izq) con Luis María Calcagno, del sello "Mucha Madera", que ha reeditado en Argentina discos
 de relevantes artistas:  el rioplatense YÁBOR, entre otros. 


Feria Internacional del Coleccionismo 
Discográfico. Público

domingo, 1 de junio de 2014

Teatro Maipo: Entrevista a Carlos Szwarcer (Canal TV Ciudad Abierta)

Fotos de la entrevista realizada a Carlos Szwarcer por el Canal de TV Ciudad Abierta en el Teatro Maipo. Filmación para la realización de un programa especial sobre la historia de la "Catedral de la Revista" (marzo de 2014)






jueves, 9 de diciembre de 2010

Entrevista de Jorge Lafauci a Carlos Szwarcer *

Publicado el 20 de Octubre de 2010 por Carlos Szwarcer




Carlos Szwarcer

Jorge Lafauci
                                     
















JL: Me llegó un libro que terminé de leer anoche. Lo leí con mucho interés porque tiene que ver con la historia de la cultura popular argentina y con el teatro de revistas, que es un género que hizo furor y que sigue estando, aunque no como en aquellos momentos. ¿Y cuál fue la Catedral de la Revista?: el Maipo. El libro que leí se llama “Teatro Maipo. 100 años de historia entre Bambalinas”. Y es de Carlos Szwarcer. Y lo tenemos a Carlos en el teléfono. Hola Carlos. María Eugenia y Jorge Lafauci lo saludan.

CS: Hola Jorge y María Eugenia, un gusto hablar con ustedes. Un saludo a toda su audiencia.

JL: Yo quería que nos contara. Usted es historiador y periodista. Cómo llega a interesarle la historia del Teatro Maipo. Cómo surge esta idea?

CS: Desde hace muchos años me dedico a estudiar la diversidad cultural de Buenos Aires, indagar sobre la idiosincrasia de la ciudad. En 1994 fui convocado para la investigación histórica del teatro Maipo cuando se hizo la reapertura, la puesta en valor, a través de Lino Patalano, Julio Bocca… para el guión del espectáculo de reapertura y además conocer mejor los orígenes del predio, las obras. Así que desde aquel entonces me puse en contacto con el teatro, los artistas y fui investigando. A posteriori se publicó un artículo de mi autoría: “Prehistoria del Teatro Maipo” en la revista “Todo es Historia”. Y quedó en mí la idea de que para el Centenario del teatro, aproximadamente,  sería bueno tener un libro. Porque existe material sobre el tema, pero disperso.

JL: Acá le quiero contar a los oyentes, que este libro cuenta los comienzos, desde la construcción del teatro, antes de llamarse teatro Maipo, como hito, donde cantó Gardel “MI noche triste”, todas las vicisitudes y todas las temporadas del teatro Maipo hasta hoy con las distintas gestiones, en especial la de Amadori, y hay muchas biografías de vedettes y de cómicos.

¿Cuántos testimonios tuvo usted para este libro ?

CS: Aparte de todo lo que tiene que ver con archivos, diarios, revistas y demás fuentes, con la intención de recrear la vida cotidiana del teatro,  unos cincuenta testimonios, entre ellos los de grandes figuras del espectáculo. Es el caso de Gogó Rojo, Ethel Rojo, Susana Giménez, Amparito Castro… Algunos como los de Blanca Farías,  hija de Dringue Farías, María Rosa Fugazot, quien habló de ella y de su madre, María Esther Gamas; algunas de las estrella que acompañaron en su momento a Verdaguer  o a Pepe Marrone… como es el caso de Susana Rubio, Tita Russ… A Carlín Calvo… le mando un saludo a su familia, que se reponga rápidamente, él actuó en el teatro, tuvimos una larga charla en el año 2007 sobre lo que significó para él, como para grandes figuras, el haber actuado en la “Catedral de la Revista”.

JL: Aprovecho yo también para hacer votos para que se recupere lo mejor y más rápido posible Carlos Calvo.
¿Usted era espectador del Maipo?

CS: He ido. Y si bien no fui un  asiduo concurrente,  el fuerte interés apareció con mi investigación histórica del año 94.

JL: Leo Vanés decía que para ser vedette  hay que tener, no sangre sino champagne en la venas.

CS: Por supuesto. Para mí han sido fantásticos los momentos que pasé con las grandes figuras, contándome sobre sus historias. Porque el libro además de la estructura que tiene que ver con la cronología y las obras y artistas que pasaron por el teatro, me interesó mucho la temática de la vida cotidiana.

JL: El anecdotario, hay mucho anecdotario de las figuras que pasaron por allí. Desde Tita Merello, la negra Sofía Bozán. Hay muchas anécdotas de cosas cotidianas que pasaron en ese escenario.

CS: En algún punto, el libro entra en contacto con ciertas problemáticas de la actualidad. Se puede ver que los contextos no siempre son los mismos, varían según las épocas. ¿Cómo se llevaban las figuras? Hoy la radio, la televisión, los medios en general, la difusión en muchos aspectos, observamos que la relación con lo mediático o con el público se desarrolla de otra manera.

JL: Yo, que tengo bastantes años en esto, fui al Maipo muy jovencito. Cuando cumplí 18 años en una revista, nunca me olvido, a Ámbar La Fox y Maurín, que era su esposo. Estaba Gloria Montes, la Coccinelle, una vedette transexual, y grandes cómicos. A través de todos esto años, cambió el concepto porque las vedettes no se tenían que mostrar fuera del teatro. Ahora la televisión exhibe todo, hasta las desnudeces. En aquel momento, hasta Petit (Carlos A. Petit) , tanto en el Nacional como en el Maipo les prohibía mostrarse fuera del teatro. Es más, salían todas cubiertas para que no la vieran en la calle.

CS: Hoy en día, existen las llamadas “botineras”. Por ejemplo vemos la relación existente entre figuras. Esto es parte del show, digamos. Algunas figuras de otros tiempos me han comentado que salieron, por ejemplo, también con futbolistas, pero a los futbolistas les estaba prohibido mostrarse con vedettes y para las vedettes no era bien visto que estuviesen con futbolistas. Entonces, ellas salían del teatro con una peluca y anteojos negros para encontrarse a tres cuadras con el novio futbolista. Hoy… eso es muy distinto.

JL: Las vedettes por contrato no podían exhibirse y mostrarse. Por ejemplo,  Petit decía: si una persona paga una entrada para ver a Nélida Roca desnuda en el escenario, no la tienen que ver en otro lugar de la argentina, ni en los restaurantes donde cenaban, ni en Mar del Plata, ni en una playa. Nada. Vidas misteriosas. Por eso hay tan poco material fotográfico de Nélida Roca.

CS: Por otra parte, el libro trata de mostrar como el género revisteril ha sido visto por el periodismo, y por el púbico en general, durante las distintas épocas. Muchas de las cosas que se decían en el año 20 sobre este tipo de espectáculos se vuelven a repetir en los años 40. Es decir, aquello de considerarlo chabacano, procaz, y dando por muerta la revista en distintas épocas. En lo años 20 no le daban más de 10 años más de vida. En los años 40 decían: esto se termina. Algunas notas periodísticas de los años 60 decían lo mismo. Y… bueno, con algunos cambios, sobrevive.

JL: Sí, yo creo que en algún momento lo revitalizó, de una manera más de Music Hall la llegada de Nito Artaza y de Cherutti en su momento. ¿Cuánto tiempo le llevó hacer este libro?

CS: Desde el año 2005 al 2008. Tres años. Pero,  prácticamente se inició en 1994, como le mencioné, cuando realicé la investigación en los tiempos de la reapertura y puesta en valor del teatro Maipo. Espero que este libro sea de interés no sólo  para los investigadores sino para el público en general.

JL: Yo creo que es de interés para el investigador y del público en general, porque aquellos que les interese saber cómo brillo Nélida Lobato, Dringue Farías, Pepe Arias, La negra Bozán, Nélida Roca, Gloria Guzmán, Alfredo Barbieri, todas las grandes figuras de este género están en este libro, y el anecdotario. Es un libro que a la gente que le interese la revista lo va a consultar.

CS: Esa ha sido la intención, Jorge.

Muchas gracias. Esta ha sido la nota a Carlos Szwarcer, autor del libro: Teatro Maipo. 100 años de historia entre Bambalinas, de editorial Corregidor.

Fuente: Programa “Todo por hacer”. Radio 10. AM 710. Bs.As. 17 de octubre de 2010.

sábado, 22 de agosto de 2009

Entrevista a Luis Úbeda -responsable del archivo de Barcelona-

Publicado el 22 de Agosto de 2009 por Carlos Szwarcer

Luis Ubeda y Carlos Szwarcer

Luis Úbeda es Responsable del Departamento de Fuentes Orales del Archivo de la Ciutat de Barcelona. Historiador y archivero. Redactor jefe dela revista Historia, Antropología y Fuentes Orales.  





  









CS: ¿Cuál ha sido el motivo de tu viaje a la Argentina. Existen proyectos de cooperación entre Barcelona y alguna Institución Argentina? 
LU: Entre los que trabajamos en el ámbito de la historia oral, es conocida la calidad y diversidad de proyectos que en este país se vienen realizando para recuperar su pasado reciente. No obstante, a mi entender y por lo que he podido comprobar in situ, existe en la mayoría de instituciones y centros de archivo un déficit en lo que se refiere al trabajo propiamente archivístico que estas fuentes orales requieren para asegurar su preservación y permitir el acceso público de ellas. Por ello, quisiera aportar mi experiencia profesional como archivero de fuentes orales del Archivo Histórico de Barcelona  y colaborar en programas de historia oral y así favorecer el conocimiento y el uso de este tipo de fuentes entre los investigadores presentes y futuros.
En relación a cooperación en materia de archivos,  quisiera destacar los trabajos iniciados en 2005 por Archiveros Sin Fronteras —ONG internacional con sede fundacional y central en Barcelona— con el “Proyecto de organización y acceso a los archivos y documentos sobre regímenes represivos de Iberoamérica”,  que en el caso de Argentina hasta el día de hoy ha representado el inventario y la posterior digitalización selectiva de los siguientes fondos documentales:
Guía y red de archivos de Córdoba.
Organización y conservación de documentos de la policía de Córdoba conservados en el Archivo Provincial de la Memoria.
Descripción, digitalización y sistematización de fondos documentales del Archivo Provincial de la Memoria.
Memoria Abierta: Recuperación de archivos sobre la dictadura argentina. Ampliación del acceso a la consulta de documentos sobre el terrorismo de estado en la Argentina (Archivo Adelina Dematti de Alaye; archivo María del Rosario Cerrutti; fondos Luis Moreno Ocampo-Fiscalía (Cámara Federal); colección del área de fotografía de la Presidencia de la Nación (1976-1978).
Por lo que a mí respecta, el motivo principal de mi estancia en Buenos Aires es el de establecer un convenio de colaboración entre el Archivo Histórico de la Provincia de Buenos Aires y el Archivo Histórico de Barcelona en materia de archivos de fuentes orales, además de mi colaboración en el censo de archivos del proyecto de Archiveros sin Fronteras.
CS: ¿Participan en España activamente los ciudadanos en la recuperación de la memoria e identidades españolas, y en particular que ocurre en Cataluña?
LU: Como venimos de una larga dictadura militar que fue precedida de una cruenta guerra civil, desde el periodo de la llamada Transición —o sea, una reforma democrática coronada— el peso de ese pasado ha limitado y condicionado las actitudes y conciencias de políticos y de ciudadanos, estableciéndose así en nombre del consenso y del no volver a repetir errores del pasado, una especie de pacto de silencio que ha impedido restablecer los mínimos principios de búsqueda de la verdad y de la justicia.
Por consiguiente, han sido los represaliados, algunos sectores de la sociedad civil, una gran parte de los historiadores profesionales y algunos grupos en su mayoría externos al marco parlamentario, los que de forma más activa plantearon la recuperación de la memoria de los grupos que lucharon en el bando republicano, de los exiliados, de los encarcelados, de los opositores…
No obstante, treinta años después de la muerte del dictador, se inició una tímida y a veces contradictoria política pública con, en Cataluña, la creación del Memorial Democràtic y poco después en España con la aprobación de la Ley 52/2007 conocida como Ley de Memoria Histórica. En mi opinión, con ello la clase política actual pretende en parte recuperar la iniciativa que debió asumir en el momento de la Transición pero que entonces prefirió abandonar para pactar así su cuota de poder.
CS: ¿Cuál es el estado actual de la  Historia Oral y la labor archivística en España y qué diferencias encontrás con la Argentina?
LU: A nivel de proyectos de investigación de historia oral, la evolución de ambos países es similar, existiendo buenos y reconocidos especialistas en historia contemporánea,  aplicaciones pedagógicas, etc.
En el terreno de los archivos, partimos de realidades diferentes. La conservación del patrimonio documental español lógicamente tiene mucha más tradición y la idea de archivo está más enraizada en la mayoría de instituciones públicas y privadas, a pesar de que en general el archivo es el “patito feo” del patrimonio documental dado que requiere un adecuado nivel de inversión y que sus funciones y resultados son considerados por muchos gestores culturales como de poca difusión y transcendencia pública, a diferencia de museos, exposiciones, bibliotecas…
En el caso de los archivos en Argentina, por lo que he podido conocer, es un sector que se está renovando y adaptando a las nuevas demandas institucionales y sociales, aunque en muchos casos arrastra la desidia de años de dejadez, así como el hecho de reducir el archivo a un ámbito erudito e historicista propio de épocas pasadas.
En definitiva y aplicable para ambos casos, hay mucho trabajo por hacer.
CS: ¿Difieren los criterios, la metodología, etc… en ambos países?
Como archivero soy partidario de un modelo de archivos centralizados pero que orienten y faciliten las realidades e iniciativas descentralizadas. En consecuencia, me atrevo a afirmar a partir de la información que tengo, que Argentina adolece de una institución que actúe como referente nacional en materia de archivos. En el caso español, la tradición y el desarrollo actual, han dado lugar a la consolidación de unas instituciones de archivo que actúan como tales y que tienen sus funciones más integradas con el resto de organismos estatales, regionales, provinciales, etc.  
- En España existe apoyo y financiamiento para proyectos de estas actividades. ¿Qué apoyo da el estado en este sentido?
Tanto a nivel estatal, autonómico y local, existen una serie de vías de financiamiento y apoyo (becas, subvenciones) a proyectos de historia oral y de archivos y para ello han de ser previamente presentados, evaluados y finalmente reciben la ayuda pública correspondiente.

CS: ¿Cuál es el rol que cumplen los sponsors privados?
Lu: En algún caso, como podrían ser las fundaciones o asociaciones, éstas fomentan investigaciones en diversas áreas. Aunque en lo que respecta a la historia oral, la mayor parte de proyectos surgen de los ámbitos universitarios o de investigadores independientes que reciben la ayuda de organismos públicos.
CS:¿En torno a esta temática, qué aspectos positivos y que debilidades encontrás en nuestro país?
Lu: Como muy positivo destacaría la gran cantidad, diversidad y en general calidad de la mayoría de proyectos de historia oral que se llevan a cabo en Argentina.
Como punto débil destacaría el hecho de que una vez realizados los proyectos, es difícil que se integren como un documento más en los archivos que existen y ese es un trabajo muy importante que hay que hacer si queremos que las fuentes orales tengan el mismo estatus que cualquier otro documento que merezca la categoría de documento histórico. Si a todo esto le añadimos un cierto sectarismo político en instituciones públicas y privadas y las consabidas luchas internas por defender feudos particulares, encontraremos en definitiva un escollo más a la necesaria colaboración en que se ha de basar todo proyecto cultural que trate de elaborar una política a más largo plazo y que sirva como base estructural en donde asentar el desarrollo futuro.

* La entrevista fue realizada en Buenos Aires en abril de 2009.
CV de Luis Úbeda: Licenciado en Historia Contemporánea por la Universidad de Barcelona.
Ha realizado los cursos de doctorado en la UB.
Posgrado en Información y Documentación, Escola Documentació Casp, Barcelona.
Curso de historia oral en la Universidad de Columbia de Nueva York.
Miembro de:
Associació d’Arxivers de Catalunya.
Archiveros sin Fronteras.
Asociación Internacional de Archivos Sonoros y Audiovisuales (IASA).
Asociación Internacional de Historia Oral (IOHA).
Seminario de Fuentes Orales, Univ. Complutense, Madrid.
Es historiador y archivero. Forma parte de la plantilla del Archivo Histórico de la Ciudad de Barcelona y es el responsable del Departamento de Fuentes Orales desde su fundación en 1983. Redactor jefe de la revista Historia, Antropología y Fuentes Orales. Ha sido miembro del Consejo de la Asociación Internacional de Historia Oral (IOHA) y del Comité de tradiciones orales del Consejo Internacional de Archivos. Con Mercedes Vilanova ha editado el libro El repte de les fonts orals (Barcelona, 2006), primer volumen de la colección Memòria Oral. Ha colaborado en la obra Eines per a treballs de memòria oral (Barcelona, 2008), y es autor de diversos artículos sobre las fuentes orales y los archivos, publicados en revistas nacionales y extranjeras.
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“Estampas de Buenos Aires”. Blog de Carlos Szwarcer. Monografías.com http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires/ 


miércoles, 6 de mayo de 2009

Un joven dominicano en Buenos Aires

Por Carlos Szwarcer


Primera Parte:

Joan Rodríguez, dominicano, de 24 años de edad, trabaja en la Compañía Orange en el rubro telecomunicaciones. Especialista en “mercadeo”,  diseño e implementación de servicios para celulares, aprovechó sus vacaciones para llegarse, por primera vez, a la Argentina. Buenos Aires era un destino ansiado por varios motivos; la estadía de una semana le permitió conocer en vivo y en directo la ciudad.







Nuestro encuentro en el Café Tortoni -el 26 de marzo- tuvo como objetivo entregarle para su padre Pedro, con quien me conecto vía mail desde hace unos años, compartiendo inquietudes culturales, algunas grabaciones de canciones de artistas argentinos que no se consiguen en República Domicana. Me hallé con un exceso de gentileza: mi amigo caribeño me hizo llegar varios productos típicos de la isla. Un diálogo sumamente ameno alentó mi curiosidad por saber qué pensaba su joven hijo sobre Buenos Aires, cómo la imaginaba y qué encontró, a horas de partir hacia su tierra.

- Joan: La cerveza ustedes la toman caliente casi… No caliente pero a temperatura normal.  Allá se la toma lo más fría posible y aquí no se le agrega hielo tampoco a las bebidas.

- Carlos: Nosotros el hielo lo usamos. Tal vez no tanto. Será por una cuestión de clima.

En tanto Joan elogia la carne argentina y señala algunas diferencias entre los cortes vacunos de los dos países, decido preguntarle cómo ve Buenos Aires:

- ¿Cuál era tu imagen antes de viajar? ¿Qué es lo que pensabas que era, qué es lo que encontraste?  ¿Qué imagen… qué sensación te llevás de la ciudad?

- “Justamente venía pensando sobre lo que antes creía y lo que me voy a llevar. Estaba identificando las cosas que más me llamaban la atención. He tenido la oportunidad de visitar otras metrópolis en América y Europa. Veo que aquí se mezcla un poco la  influencia de las colonizaciones europeas… y también veo la fuerte influencia que tiene Latinoamérica en general. Muchas personas migran de Venezuela, de Perú, buscando mejoría. Aparentemente… tengo conocimiento de que  la  economía argentina es una de las más fuertes que hay en toda la región. Lo que más me ha llamado la atención y lo que más me ha gustado es la gente. Pero lo curioso es que pensaba que era lo que menos me iba a gustar, por el hecho  de que del argentino allá se escucha, se piensa, y sobre todo del porteño, que es una persona un poco prepotente, supersticiosa, y que no iba a ser el más dulce, el más agradable para compararlo, por ejemplo, con el venezolano o el brasilero. En realidad no sabría explicar las razones por las cuales es la imagen que tenía”.

- ¿Por que vías te llegó esa imagen?

- “La manera más directa es a través de la televisión, las telenovelas, lo que se transmite a través de los medios. Y, tal vez, es de cierta forma el acento, que sea tan distinto del acento cantado caribeño, tal vez suene un poco altanero…”.

Joan trata de reflejar con un juego de palabras la forma de hablar del porteño, lo hace con un murmullo, casi sin palabras, imitando el tono repite: tan… tan… tan… tan…,e intenta mostrarme cierta soberbia nuestra con una expresión en el rostro que parece caracterizarnos. Nos imita forzando la postura corporal con una cabeza erguida, la pera levantada y mirando de costado. Me impacta la forma en que intenta reproducir el tono y la expresión de un porteño. Le expreso lo interesante que es observarle sus gestos al describirnos y amablemente me dice que si quiero puedo grabarlo con su cámara. Me pareció buena la idea y continuamos la charla. Mientras lo filmaba hacíamos un resumen de lo hablado, tratamos de repetir la escena pero, lamentablemente, sus palabras, sus mímicas tan frescas y contundentes, no fueron las mismas con la cámara delante. No pudimos recuperarlas. Ya se sabe que dos escenas nunca se repiten exactamente. Sin embargo, agrega otros elementos para tener en cuenta. Prueba reflejar nuestros modos con un ejemplo.

-“Viste…me traés la cuchara. No te estás dando cuenta que te estoy diciendo que necesito la cuchara ahora”.  Y enfatiza el modo imperativo en pedir las cosas en un sencillo “… tenés más azúcar…”

Joan procura encontrarle una explicación a esa sensación inicial que se tiene al escucharnos, y aclara: “…tal vez la forma,  el caribeño no se siente familiarizado con ese tipo de comunicación. El colocar las eses, la pronunciación crea una imagen, es un acento diferente”.

Aclara el joven dominicano que está hablando de los porteños y que  no quiere “hacer una acusación general”. Reconoce que se tiene una imagen del lugar por “…lo que se dice, por los medios, la televisión… He conocido algunos argentinos que por cierto me han sido personas de mucho agrado… también he escuchado hablar que el argentino es una persona no muy cálida… y prepotente, por sentirse diferenciado de personas latinas, de otros países”. Joan hace una pequeña mueca y explica: “Pero no se debe confiar. He escuchado cosas buenas y he escuchado cosas malas… Y tenía que venir y comprobarlas, y me doy cuenta que es totalmente diferente. La gente es muy cálida, muy buena,  y le encanta nuestro acento. Entonces…, bueno… a nosotros nos encanta el acento igual, aunque lo veamos así. Los hombres quieren venir porque saben que son muy lindas las chicas de Argentina y que hablan muy lindo también”.

- El acento argentino gusta más en la mujer por lo visto…

- Allí retransmiten algunos programas de televisión puramente argentinos. Aunque se vea que es una persona que se cree que es superior a las demás, las personas con las que tuve contacto, veo que la gente es muy buena, muy amable.

¿Cómo somos y qué imagen damos? Por suerte no todo es negativo. Por ejemplo, Joan relata: “Si le preguntas algo en la calle te responden bien y sin problema, y saben sonreír de forma natural”. Algo tan habitual como la sonrisa aparece como algo no esperado de nuestras características, al menos hasta que se nos conoce mejor. Y al joven turista se le vuelve a iluminar el rostro caribeño cuando se refiere a la mujer argentina…

-“Estaba haciendo la comparación con el típico español y decía… bueno aquí están las chicas que no están en España…  aquí tienen el aspecto de una persona europea con ese rayito latino… Bueno eso es  algo muy personal”.

- Entonces hubo un cambio en cuanto a la imagen que tenías. ¿Hay algo más, con toda sinceridad, negativo, que te moleste?

- “Para nada, estoy fascinado. De hecho empecé a investigar un poco sobre eso para ver cuál es la causa… Y me  encontré con lo siguiente conversando con una argentina. Le pregunto: ¿Qué pasa? ¡Creía esto de ustedes y mirá qué me encuentro! ´Si realmente no todos somos así´, me dijo. Entiendo no todo el mundo es igual en el mismo sitio, pero hay una mayoría. Ella (oriunda de Los Toldos, Provincia de Buenos Aires), dijo: ´sí es así… en el  fondo, en el final es así, pero se ve mayormente en los porteños´”.

Tratando de encontrarle una razón a las palabras de su amiga Joan reflexiona: “Era la parte central de la ciudad donde empezó todo, donde se concentraba la gente adinerada y eso creo que  es un prototipo en todo tipo de sociedad donde la burocracia impera. Pero ella me hizo ese comentario por debajo, me dijo que sí, en realidad lo es, y utilizó una palabra: Cheto”.

- Ella reconoce, de algún modo, que hay algo cierto de lo que se dice. Para el resto del país también la imagen del porteño parece tener esas características.

Nuestro visitante pone un gesto de pregunta y cambia el ángulo de la mirada.

- “Saliendo un poco del tema de la gente. La organización. No hay monedas aquí. Entonces es un lugar muy lindo, la gente es muy buena, sé que hubo un período de crisis, pero a nivel político sé que hay cosas fuera de lugar que sí me impresionaron. No esperé que cosas como esas se vieran, que faltaran monedas. Si me pongo a indagar es algo mucho más profundo que simples monedas. También lo disconforme que se siente el argentino con su forma de gobierno, con el estado. Se siente indignado… también sé que tiene una historia detrás…Y eso es algo también que me impresiona mucho…”.

Seguimos charlando de Buenos Aires, su gente y antes de retirarnos recorrimos los recovecos históricos del Tortoni. Eso es parte de una segunda nota.

Continuará…


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“Estampas de Buenos Aires”. Blog de Carlos Szwarcer. Monografías.com http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires/ 

viernes, 1 de mayo de 2009

Entrevista a Carlos Szwarcer, compilador de “Buenos Aires Sefaradí”

Publicado el 1 de Mayo de 2009 por Carlos Szwarcer

Entrevista a Carlos Szwarcer, compilador de “Buenos Aires Sefaradí

¿De qué se trata Buenos Aires Sefaradí y cuál es su importancia para el patrimonio cultural de la Ciudad?

La Jornada Buenos Aires Sefaradí tuvo origen en un proyecto iniciado entre la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural y la Dirección General de Patrimonio e Instituto Histórico del Ministerio de Cultura de la Ciudad, como parte de la organización de las actividades dedicadas a la divulgación  de los aportes de las diferentes colectividades. La investigación y difusión de todo el patrimonio cultural de Buenos Aires es importante y en especial el despliegue de las particularidades de la cultura sefaradí en la ciudad ha sido una interesante contribución para el mejor conocimiento de una idiosincrasia tan marcada por la pluralidad.

¿Cuáles son los aspectos más positivos que se pueden rescatar de las Jornadas que dieron origen al libro?

La tarea de coordinar la Jornada que se desarrolló en la Manzana de las Luces y luego la de compilar las ponencias y actividades que en ella se organizaron, fue una tarea ardua y sumamente gratificante. Fueron doce horas que vigorizaron el espíritu. Rescato el hecho de que se haya presentado la sapiencia y la experiencia de vida de nuestros mayores en una atmósfera casi mágica con la vital expresión de la cultura popular “in situ”, junto a la metodología de los especialistas.

No faltaron temas que impusieron momentos de una profunda reflexión, así como la alegría de la música o los aromas de la gastronomía. Si a esto le sumamos la  presencia de la juventud, como parte de los proyectos de la preservación del patrimonio cultural, a través de metodologías como la Historia Oral, ha sido, desde todo punto de vista, un evento sumamente enriquecedor en un espacio común  a toda la ciudad, y que mostró el sumo interés que despertó en un público llamativamente heterogéneo.

¿Cómo considera que se desarrolla la cultura judeo-sefaradí en la Ciudad?

La llegada de los sefaradíes a estas tierras, prácticamente desde el origen mismo de la fundación de la ciudad, y a través de las oleadas inmigratorias de fines del siglo XIX y la primera parte del XX, ha tenido, en general, un carácter de rápida inserción y adaptación a la sociedad porteña. En el marco de costumbres llegadas de lugares muy distintos y lejanos, sin embargo, uno de los datos a tener en cuenta es que gran parte de estos grupos hablaban en djudesmo, el antiguo español, que conservaron aún cinco siglos después de la expulsión de la Península Ibérica.

Poder entenderse con la población local sin mayores dificultades, sin duda, permitió una sencilla y poco traumática relación con sus vecinos en cada uno de los barrios en los que se asentaron.  Como otros grupos migratorios, fueron fundando sus instituciones, abriendo sus lugares de culto y, conservando fuertemente sus tradiciones, se adaptaron perfectamente al medio, crecieron y se desarrollaron en todas los ámbitos con presencia en lo comercial, profesional, artístico, etc.

¿Cómo considera los mecanismos de preservación de esta cultura?

La vasta cultura judeo-sefaradí que exhibe  un amplio y rico abanico de costumbres se encuentra, como la del resto de las colectividades, frente a un gran desafío: preservar su identidad dentro de la problemática cultural que impone el  proceso histórico de la globalización. En este sentido se observa que, luego de algunos años de cierto “quietismo” y  ante el peligro de una gradual pérdida de las tradiciones, hay una clara intención de defender la identidad. La realidad ha mostrado la necesidad de una mayor participación en la acción de preservación de la cultura.

Las nuevas generaciones asumen la exigencia de rescatar su rica cultura, lengua, canciones, dichos, refranes, en fin, sus múltiples expresiones cotidianas. Se recogen testimonios, historias y anécdotas de los mayores y ancianos. Se escribe y se da a conocer las propias vivencias de la niñez. Se percibe una reacción, un movimiento, muchas veces de individuos, antes que de las propias instituciones, a modo de voluntades que tomaron conciencia del peligro que existe de una pérdida irremediable.

Este es el  gran desafío de estos tiempos. Lo sefaradíes de Buenos Aires se están esforzando por conservar su patrimonio en el contexto de la globalización mencionada y dentro de la  diversidad propia de esta particular metrópoli.
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“Estampas de Buenos Aires”. Blog de Carlos Szwarcer. Monografías.com http://blogs.monografias.com/estampas-de-buenos-aires

martes, 14 de noviembre de 2006

CARLOS SZWARCER: “UN CAMINO DIFÍCIL DE TRANSITAR”

Carlos Szwarcer es historiador y periodista. Nació en Buenos Aires, Argentina, ciudad en la que cursó la carrera de Historia en la Facultad de Historia y Letras de la Universidad del Salvador y el Ciclo Pedagógico en la misma Facultad. Fue conductor y productor del programa "Esta es otra Historia" en FM.88.V. López, entre 1992 y 1994; columnista invitado del bloque de Historia en el programa "El Refugio de la Cultura", AM. Radio América, en 1994 y 1995. Realizó la cobertura periodística de eventos culturales, políticos y educativos; Investigó para guiones de espectáculos y documentales, y desarrolló y seleccionó Efemérides para la producción de programas radiales. Es investigador histórico de Barrios e Instituciones de Buenos Aires, autor de artículos, ensayos, narrativa, etc. publicados en su país y el exterior, integrante del Grupo APH (Área de Protección Histórica) de Villa Crespo durante 2003y 2004. Colabora en Todo es Historia (Bs. As. Argentina) Revista Cuadernos del Tortoni (Bs. As. Argentina), Buenos Aires Cultural (Bs. As. Argentina), Revista del CECAO (Centro de Estudios Culturales: Pcia. de Córdoba (Argentina), Letras-Uruguay (Montevideo. Uruguay), Raíces (Madrid, España) y Los Muestros (Bruselas, Bélgica/ B.Hills, USA), entre otros medios.

Dictó conferencias en entidades privadas e Instituciones dependientes del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires, Comisión de Preservación y Promoción de Cafés Notables de la Ciudad de Buenos Aires) sobre historia de Buenos Aires; la temática de dichas conferencias está relacionada con la inmigración, costumbres, tradiciones y diversidad cultural. Participó en el emprendimiento "Patrimonio de los Barrios", de la Dirección General de Patrimonio (Secretaría de Cultura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) con textos e imágenes para la definición de los Hitos Históricos Barriales incorporados como material didáctico para entidades educativas y de divulgación general. Auspiciado por la OEI (Organización de Estados Iberoamericanos). 2003-2005. Desde 2003, coordina diversas visitas a hitos históricos barriales en el marco del emprendimiento "Los Barrios Porteños… Abren sus Puertas", organizado por Dirección General de Patrimonio Secretaría de Cultura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (actual Ministerio de Cultura).

Carlos Szwarcer y María González Rouco

Para conversar sobre la inmigración y otros temas, lo entrevistamos en Buenos Aires.

-Como muchos investigadores argentinos te interesás por la inmigración a partir de una circunstancia personal, el hecho de que tu abuelo materno y tu padre hayan sido propietarios del Café Izmir ¿Cómo viviste esa situación en tu infancia?

-En mi caso, aunque mis padres nacieron en la Argentina, mis cuatro abuelos llegaron de países muy lejanos, Ucrania y Turquía, sin duda esto debe haber marcado en mí cierta inclinación por los temas sobre inmigración. Mi abuelo fue el dueño del Café Izmir desde fines de los años ´30 hasta 1965, cuando falleció, y mi padre y un tío quedaron a cargo cuatro años, hasta 1969, momento en el que venden el fondo de comercio a una familia asturiana. Si bien el Café es todo un ícono de Villa Crespo y del Buenos Aires cosmopolita, un sitio renombrado a tal punto que fue designado Café Notable de la Ciudad de Buenos Aires, en mi infancia no tuvo el impacto que puede suponerse: mis recuerdos dentro del Izmir, de hecho muy agradables, son simplemente los de un pequeño que iba a visitar a su abuelo al lugar de trabajo; él me convidaba un yogurt o una gaseosa y yo me la pasaba jugando al fútbol entre las mesas y sillas con las chapitas de cerveza o gaseosas que estaban en el piso. Cosas de pibe que me hacían muy feliz. Pero las imágenes y vivencias del Café influyeron muchos años después cuando comencé a dedicarme a la investigación histórica y tomé conciencia de que ese sitio había sido mucho más importante de lo que suponía.

-¿En qué momento te diste cuenta de esa importancia?
-En la Facultad nos dieron para leer fragmentos de la novela Adán Buenosayres, de Leopoldo Marechal y quedé perplejo cuando me encontré, inesperadamente, con varios pasajes dedicados al Café, tomado como escenario de sorprendentes situaciones. Darme cuenta de que fue observado atentamente por este escritor que describió hechos y personajes tan particulares, me dio vuelta la cabeza, es decir, en ese momento sí comencé a tomar conciencia de que el Café Izmir, más allá de mis recuerdos de infancia, había sido algo más que el Café de mi abuelo, al que yo de tanto en tanto iba a visitar por las tardes. Vislumbré que en la gente, que en el barrio, había tenido más importancia de la que yo le había dado. A partir de ese momento comencé a indagar más detenidamente en la historia de mi familia y fue el motor para la búsqueda imperiosa de la verdadera historia de ese lugar, más allá de la ficción del Adán.

-¿Es cierto que conservás muchos elementos del Café?
-Sí, tal vez por ser el nieto mayor y dedicarme con pasión a la historia, mi madre me fue dando las fotos y elementos que pertenecieron al Café, vajilla, instrumentos musicales, los discos de pasta que allí se pasaban, montones de cosas. Además, antes de que lo demolieran, no sólo intenté evitar su desaparición sino que ante las topadoras, con gran esfuerzo, hice lo posible porque no se perdieran para siempre algunos restos materiales que hoy forman parte, con todo lo demás, de una colección que, seguramente, servirá para mostrar el material tangible de ese lugar tan particular y vinculado, muy especialmente, con la inmigración y la convivencia pacífica de la diversidad cultural.

-¿Estudiaste historia para ahondar en el tema de la inmigración?
-No, inicialmente en absoluto. Había estudiado un año de Medicina en La Plata y rápidamente percibí que aquello no era lo mío. Encontrar mi vocación me llevó a buscar información sobre arqueología, antropología. Al poco tiempo iniciaba la carrera de Historia, me orientaron a ella con el argumento de que en Argentina, con esta disciplina, tendría más perspectivas, y la encontré afín a mi tendencia humanística. Ya en las primeras clases comprendí que era lo mío. Mi impulso inicial fue entender el complejo presente y sabía que para éso tenía que conocer el pasado. Quería tener respuestas sobre los comienzos de la humanidad. Luego me encontré con las herramientas para indagar sobre los vericuetos de mis orígenes, es decir, sentí que estaba en el camino correcto para hallar el hilo conductor entre mis ancestros y el contexto en el que llegaron a la Argentina. Además, el haber vivido mi infancia en un inquilinato de la calle Padilla, en Villa Crespo, el contacto con tanos, gallegos, “rusos”, “turcos”…, la verdad que parecía un sainete, esas cosas te marcan. Recuerdo las fiestas de cada colectividad, nos reuníamos todos en el gran patio sin importar demasiado qué se festejaba, compartíamos. Era otra época, ni mejor ni peor, distinta. Aunque no podemos decir que no se armara alguna batalla, algún desaguisado entre tanta gente junta, claro, la perfección no existe ni existirá, pero siento un dejo de nostalgia por esa convivencia, por la solidaridad que existía… era un valor muy importante.

-Entonces buscaste darle sustento científico a tus vivencias
-Ciertamente, aquello inicial estaba presente embrionariamente, y después latente en los estudios en la Universidad, pero lo que me condujo a los temas relacionados con la inmigración, a ahondar en ellos, verdaderamente, fueron situaciones de comienzos de los años 90 cuando falleció mi padre y al poco tiempo una hermana de mi abuelo. Tal vez ésto me llevó a la puerta del Café Izmir. Hacía muchísimos años que no pasaba por allí. Vaya a saber qué fui a buscar, pero comencé a recopilar desesperadamente testimonios de vecinos, de habitués, de hijos de habitués. Seguramente quise, en parte, encontrarme otra vez con el Café Izmir de mi infancia y la realidad es que en cada informante encontré un mundo. La gente mayor que me abría sus puertas para contarme sobre el barrio y el Izmir me llevaba, inevitablemente, a la inmigración, eran relatos de inmigrantes. Fueron años de mucha investigación en fuentes y de dedicación a la historia oral. Fue el comienzo de mi pasión por esta temática. Las decenas de testimonios me dieron un material riquísimo en vivencias y anécdotas que suelen formar parte de mis artículos, ensayos y sobre todo de mi narrativa.

-En las visitas que guiás para el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, difundís estos temas. ¿Cuándo comenzaste con esta actividad?
-En el año 2003 me convocó a dar una charla el Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires y la Dirección de Patrimonio de la entonces Secretaría de Cultura para participar del asesoramiento sobre Hitos Históricos para los Desplegables Didácticos Barriales, primeramente sobre Villa Crespo y más tarde otros barrios. Luego, me invitaron como coordinador de algunas visitas en el Emprendimiento “Los Barrios Porteños Abren sus Puertas”, así participé desde entonces en Villa Crespo, Balvanera, Colegiales, San Nicolás. Ya van cuatro años. Generalmente las visitas se relacionan con lugares que de una u otra manera están vinculados a la inmigración: el Café Izmir, el recorrido por la Calle Gurruchaga, El Conventillo de la Paloma, el tango, teatros, templos, comunidades…

-¿Qué significa para vos poder escribir sobre la inmigración argentina en medios del exterior?
-Desde luego que mucho porque, como vos sabés, el investigador termina su prolongado y arduo trabajo recién cuando da a conocer el resultado del mismo. Pero que escribiendo sobre Argentina, particularmente sobre Buenos Aires, se interesen en mi material publicaciones importantes de España, Bélgica, Estados Unidos, etc., que divulguen estas historias tan nuestras en medios tan lejanos, indudablemente, me pone muy contento, aunque te diré que, a veces, uno se sorprende que le den más trascendencia afuera.

-Otros de tus puntos de interés son el Café Tortoni y el Museo del Tango, también relacionados con la inmigración. ¿Desde qué punto de vista te aproximás a estos temas?
-La revista “Todo es Historia”, en el 2002, publica mi artículo “El Café Izmir”. Menciono allí que Alejandro Rafael Alboger, mi abuelo materno, fue lustrabotas y luego mozo y mêtre del Café Tortoni hasta hacerse cargo del Izmir, dejándole el lugar a mi tío abuelo Yaco, el que con el tiempo termina siendo accionista del Café de Avda de Mayo. En el 2003 Roberto Fanego, uno de los dueños del Tortoni, leyó aquel artículo y decidió dedicar la Revista “Cuaderno del Tortoni” Nº 9 a los dos Cafés, solicitándome que la escribiera. Así surge “El Tortoni y el Izmir – un nexo para la historia”. Obviamente, además de Marechal, esos dos hermanos Alboger, judeo-sefaradíes, provenientes de Turquía, tienen que ver y mucho con la inmigración y con los dos Cafés. El material se presentó en Abril de 2003 en la Bodega del Café, la Sala Quinquela Martín, con el auspicio de la Secretaría de Cultura y la Comisión de Bares Notables de la Ciudad. En cuanto al Museo Mundial del Tango… cubrí su inauguración para un medio del interior y además ese día tan especial se entregaba al público presente un tríptico con fragmentos de mi artículo “Gardel y el Tortoni”, basado en mi investigación sobre la presentación en el Café del Morocho del Abasto en una recepción a Luigi Pirandello…

-También Gardel en tus investigaciones…
-¿Sabés qué pasa? el tango es parte de Buenos Aires y aunque soy de la época del rock el tango también me llega, lo escuchaban y bailaban mis viejos. Soy porteño hasta la médula y además me pusieron de nombre Carlos por Gardel, mi vieja era fanática de él. En el 2004, el 11 de diciembre, Día del Tango, se hizo una exposición en el Museo de la Casa de Carlos Gardel y allí un sector fue dedicado a la muestra Carlos Gardel y el Café Tortoni, con elementos del Café de principios del siglo XX y textos míos. Fue un momento muy emocionante.
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¿Y el interés por el Teatro Maipo? Parece un tema muy distinto de los anteriormente mencionados.
-En cierta forma, la inmigración también tuvo mucho que ver con el desarrollo del teatro en Buenos Aires. Pero lo del Maipo fue inesperado, un trabajo de investigación encargado. En Agosto de 1994 se produjo la reapertura del teatro por parte de Lino Patalano y Julio Boca. Un tiempo antes recibí el llamado telefónico de la productora de cine y televisión Clara Zappettini para ofrecerme la investigación sobre la historia de los inicios de esa sala de espectáculos. Dado el escaso tiempo formé un pequeño grupo y nos pusimos a trabajar a full. Fue una experiencia muy interesante porque gran parte de lo relevado no se conocía y sirvió para realizar un documental llamado “Raconto del Teatro Maipo” y para la base de los textos del guión del espectáculo en el que, el 22 de Agosto de ese año, participaron Sandro, Gasalla, Tania y otros. A partir de ese trabajo me interesé en el Scala y el Esmeralda, los dos teatros que estuvieron en el mismo predio que el Maipo, y profundicé aquellos primeros enfoques. En el año 2004 “Todo es Historia” publica “Prehistoria del Teatro Maipo”, donde recorro el camino desde la zarzuela en España, los orígenes del teatro de Revista, la actividad del Scala, del Esmeralda y llego a 1922, cuando comienza a funcionar el teatro, efectivamente, con el nombre actual.

-¿En qué trabajás actualmente?
-Soy bastante obsesivo y perfeccionista pero al mismo tiempo anárquico, mejor no mires mi escritorio, pero normalmente tengo un trabajo adelantado, digamos central, sobre el que me dedico a full mientras mantengo abiertas investigaciones laterales y escritos que sigo puliendo hasta terminarlos. Actualmente estoy redondeando relatos sobre los sefaradíes en Buenos Aires para publicar en próximos meses; una investigación sobre Milagros de la Vega y también comencé a tomar testimonios para relevar datos y dar a conocer historias y anécdotas sobre un par de cafés de Buenos Aires. En fin… quizás el tema que hace un par de años me desvela es la realización de una exposición sobre inmigración a partir de los materiales del Café Izmir. Me perturba mirar hacia atrás y ver que en los últimos diez años fallecieron más de la mitad de las personas de edad, de nuestros mayores, aquellos que me brindaron oportunamente su testimonio de vida, y que sus vivencias sirvieron para rescatar de un olvido seguro parte de sus tradiciones, de nuestros orígenes, de nuestra forma de ser.

-Se te ve muy comprometido con la preservación…
-Es que hay tanto para hacer, para sacar a la luz, historias todavía desconocidas que son parte de nuestra identidad y que se perderán si no tomamos testimonios, si no escuchamos esas voces, si no recuperamos esos recuerdos. Estos hechos de la realidad me movilizan para buscar una salida, una respuesta al problema de la preservación de nuestro patrimonio cultural, no es suficiente lo que se hace. Últimamente, algunos escollos me motivaron a poner en marcha la organización de una estructura que sea espacio de encuentro de interesados en proteger, contar, divulgar estos temas, alentar las iniciativas, tal vez por medio de una Fundación u otro mecanismo acorde a estas necesidades. Es importante lograr recursos que financien proyectos de investigación y publicación sobre inmigración y diversidad cultural. Es un camino difícil de transitar pero creo que vale la pena intentarlo.

Maria Gonzalez Rouco para: LETRAS-URUGUAY, Montevideo, 2006