martes, 8 de julio de 2008

Jornadas "Buenos Aires Boliviana"


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   Con la organización de la Dirección General de Patrimonio e Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires y la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, se desarrollarán estas jornadas que tendrán lugar el miércoles 2, jueves 3 y viernes 4 de julio de 2008, de 10 a 19 hs. Lugar de realización: Manzana de las Luces (Perú 272, Ciudad Autónoma de Buenos Aires). Actividad gratuita. Se otorgarán certificados de asistencia.
Las Jornadas -como otras anteriores- se proponen ahondar en las particularidades de esta área metropolitana diversa, de los procesos socio históricos que la conforman, del aporte de los múltiples colectivos sociales y diversas culturas y, en este caso particular, de la contribución a la apertura de un espacio para el reconocimiento y la visibilidad de la migración boliviana en la ciudad de Buenos Aires.
Los grupos migrantes que se han desplazado desde el vecino país de Bolivia hacia esta ciudad, a pesar de constituirse en una migración muy antigua y con permanencia, han sido objeto de prácticas discriminatorias y estigmatizantes asociadas a la construcción de un “otro” visto, en muchas oportunidades, desde el ciudadano de Buenos Aires como simbólicamente negativo. No obstante, en los últimos años y por efecto de los procesos agudizados de la globalización que paradójicamente sirvieron para revalorizar la diversidad cultural, son estos mismos sujetos y grupos los que inician un proceso colectivo que se expresa a través de diferentes organizaciones y que impulsan acciones de reapropiación de los espacios públicos con la exhibición de sus expresiones culturales que, reinventadas en la ciudad, recrean “viejas tradiciones”, y a través de diferentes medios de comunicación (programas radiales, publicaciones impresas, páginas web, entre otros).
Consideramos que las Jornadas contribuirán a generar un espacio de reflexión entre diferentes sujetos y grupos de ascendencia boliviana. Asimismo, invitamos a participar de las mismas a diferentes especialistas de las más diversas disciplinas – historia, antropología, sociología, comunicación social, entre otras disciplinas-, así como a representantes locales de la comunidad boliviana.
Programación completa
Miércoles 2 de julio

9.00 hs. – Inscripciones.
10.00 hs– Apertura.
10.30 hs– Conferencia de Alfonso Hinojosa: La transnacionalización de los procesos migratorios en Bolivia.
12.00 hs– Ponencias: Estrategias en la transcultura. Coordina: Mónica Lacarrieu.
Lila García: Diez años de política migratoria argentina hacia los migrantes bolivianos (1998-2008).
Cyntia Pizarro: Espacios socioculturales "bolivianos" trans-urbanos en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
Gastón Kneeteman: Perspectivas sobre los tiempos de crisis: algunas consecuencias de la crisis de 2001 sobre la población boliviana y paraguaya en Argentina.
Patricia Dreidemie: Cartografía etnolingüística de migrantes quechua-bolivianos en Buenos Aires: identidad, liminaridad y sincretismo en el habla.
Colectivo Jiwasa: Identidades estratégicas en espacios de migración transnacional.
13.30 hs– Muestra de danza
14.00 hs– Película documental: Yerba Mala (60').
15.00 hs– Ponencias: Representaciones y resistencias. Coordina: Clelia Tomarchio.
Mauro Vázquez: De las política(s) a las cultura(s): representaciones e identidades de migrantes limítrofes.
Cynthia Olivera: ¿Bailando por un sueño? Espacio de constitución de identidades. Carolina Montera: Discursos de exclusión: aproximaciones al proceso de construcción simbólica de los migrantes en la prensa nacional.
Jimena Cartechini y Gabriela Rivas: Inmigrantes, trabajadores, bolivianos. La representación del otro cultural en la prensa gráfica.
Johana Kunin: Rap político en el altiplano boliviano: (Re)Construcción de identidades juveniles y de ciudadanía afirmativa a través de negociaciones en un mundo globalizado.
José Luis Parietti: Experiencia hip-hop en acción popular.
16.30 hs– Mesa redonda: Patrimonio e identidad cultural. Con Carmelo Sardinas Wllpu, Ricardo Fernández y Herbert Montaño.
18.00 hs– Mesa redonda: Migraciones y derechos humanos. Legislación, agenda política y discursos mediáticos. Coordina: Lidia González. Con Alejandro Grimson, Roberto Benencia y Corina Courtis.

Jueves 3 de julio

10.00 hs– Conferencia de Elizabeth Torres. Patrimonio Cultural e Identidad.
11.30 hs– Mesa redonda. Diversidad cultural en políticas de gobierno. Con Leticia Maronese, Sara Vinocur, Marcela Denis y Beatriz Vitas.
13.00 hs– Muestra de danza.
13.30 hs– Película documental: De Los Andes a Buenos Aires (60').
14.30 hs– Ponencias. Identidades en construcción. Coordina: María Virginia Ameztoy.
Vivian Arias y Silvina Junco: La gente piensa que todos somos indígenas… pero aquí somos altos, blancos y sabemos inglés… Reflexiones en torno a la diversidad cultural y los valores estéticos.
Miranda González Martín: Mujeres, migrantes, militantes: una reflexión des-escencialista sobre los procesos de identificación entre mujeres bolivianas que participan en una organización política de izquierda.
Juan Pablo Mayorga Escalante y María Eusebia Cachaca Lemos: Migración e identidad como proceso de interculturalidad.
Cecilia Melella y Pablo Sambucetti: El mensaje de Virachocha. El lugar de la memoria en la nueva construcción del ser boliviano.
Ponencias. Servicios públicos y diversidad cultural. Coordina: María Virginia Ameztoy.
María Luján Bertella: Estrategias pedagógicas institucionales en grandes centros urbanos para el tratamiento de la diversidad sociocultural derivada de movimientos migratorios.
Alejandro Goldberg: Salud e interculturalidad: aportes de la Antropología Médica para un abordaje sociosanitario de la población boliviana de la CABA.
Liliana Zabala: La atención médica de pacientes bolivianos: desde el rol estatal al humanístico del personal de salud.
17.00 hs– Mesa redonda. El mundo laboral en el contexto de la migración. Gustavo Vera y Juan Manuel Cervantes.
18.30 hs– Mesa redonda. Historia de la migración boliviana en Buenos Aires. Coordina: Liliana Barela. Con Susana Sassone, María Inés Rodríguez Aguilar.

Viernes 4 de julio

10.00 hs– Proyección de documentales: Porteñidades (45') / Return to Bolivia (trailer, 15') / Inmigrantes de fin de siglo - Bolivianos (15') / Bolivia en Buenos Aires (30') / Tantakuy (25') / Cultura Global (20') / Jallalla Bolivia (24').
13.30 hs– Muestra de danza.
14.00 hs– Intervalo.
15.00 hs– Ponencias. Coordina: Liliana Mazettelle.
Patrimonio cultural boliviano.
Acevedo, Espinoza, López y Mancini: La feria de las Alacitas de Parque Avellaneda, ciudad de Buenos Aires, y sus vinculaciones con la tradición andina de miniaturas.
Malfa, López Coda, Sejas López y alumnos: El oficio de yesero, la identidad boliviana y la conservación del patrimonio.
Verónica Castellano: Prácticas alimentarias en la ciudad de Buenos Aires, entre el exotismo y la marginalidad.
Carina Circosta: Miniaturas, wakas e identidad en el festejo de Alacitas: análisis de un caso en la ciudad de Buenos Aires.
16.00 hs– Mesa redonda. Inserción y acción política de los migrantes bolivianos en Buenos Aires. Con Gustavo Morón y Néstor Escudero.
17.30 hs– Mesa redonda. Patrimonio cultural boliviano en Buenos Aires. Construcción de identidad. Mesa redonda con Natalia Gavazzo, Santiago Canevaro, Consuelo Morales Tapia y Brenda Canelo.
19.00 hs– Conferencia de Víctor Ego Ducrot. Bolivia y su cocina en Buenos Aires: los sabores bolivianos ya son porteños.
19.45 hs– Degustación de comidas y espectáculo de danzas.

jueves, 15 de mayo de 2008

“Las huellas del dolor en un documental”

- Mujeres de la Shoá -


En el contexto del 63 aniversario de la capitulación nazi (mayo de 1945) el canal 13 de Buenos Aires emitió, el sábado 3 de mayo, un documental realizado por la Universidad de La Matanza para el Museo del Holocausto -Shoá- de Buenos Aires. Este programa que concitó gran interés, marcó 6,2 puntos de rating, según la medidora Ibope, la mayor audiencia de la franja horaria.  
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La producción audiovisual “Mujeres de la Shoá”, vista, aproximadamente, por 500.000 televidentes, llevó un año de intenso trabajo de estudiantes y egresados de la UNLaM. Basado en los testimonios de Gina Ladanyi, Eugenia Unger, Micheline Papiernik, Lea Richter, Hanka Jakubowicz y Raia Mazur, sobrevivientes del aparato nazi, los terribles relatos dimensionan el significativo rol de la mujer en aquellos tiempos en que hubo 60 millones de muertos, 6 millones de los cuales fueron judíos. "Nos quitaron nuestra identidad, nuestra infancia, nuestra familia, nuestras vidas...”, enfatiza Eugenia.
El Museo del Holocausto tiene entre sus objetivos "mantener viva la memoria para que hechos de esa naturaleza nunca más se repitan", es por ello que gestionó este film testimonial y su difusión. Asimismo, la “Fundación Memoria del Holocausto”, institución fundada en 1993, destaca la “vasta tarea educativa, orientada a concientizar a la sociedad acerca de las graves consecuencias del racismo y la xenofobia”, y el esfuerzo por “… la educación como modo privilegiado de recuperar la historia para prevenir la reiteración de actos racistas y violentos que amenazan una y otra vez a la humanidad”.
¿Cómo imaginar otro futuro? Decía Johan Huizinga: "Es cierto que toda época deja en la tradición más huellas de su dolor que de su dicha. Son los infortunios los que pasan a la historia.” En todo caso, el necesario ejercicio de la memoria sobre los acontecimientos más dolorosos, como los exhibidos en el documental, deja una gran enseñanza. Es tarea y responsabilidad de todos preservar el patrimonio cultural, las tradiciones, robustecer el respeto por las identidades como alternativas para que la humanidad tenga en su haber, en la balanza de los recuerdos, menos penurias, más felicidades.

Buenos Aires, mayo de 2008.

Carlos Szwarcer. © 2008.

lunes, 12 de mayo de 2008

PERRA ENAMORADA -el espectáculo de Roberto Piazza-



Un nuevo espectáculo de Roberto Piazza, definido como Musical - Erótico – Romántico, estrenado el jueves 10 de abril en el Velma Café, Gorriti 5520/30, Buenos Aires. Lleva el nombre de una canción de Mina, Perra Enamorada: “Este tema fue prohibido en Italia por su osadía -comenta el artista - y ahora, en español, lo incluyo dentro del repertorio, como un símbolo de las historias de amor de mujeres. Mujeres jóvenes, no tan jóvenes, abandonadas, muertas, dejadas, olvidadas, vírgenes, prostitutas, enamoradas, o simplemente apasionadas. ”


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Roberto Piazza y Susana Rubio


 
















Siete actrices, cantantes y bailarines en escena y cinco músicos en vivo realizan este show musical con canciones de Tom Jobim, Manzanero, Mina, Sandro, Roberto Carlos, Simone, Laura Pausini, Pappo, etc. Piazza, creador de alta moda, innovador e inquieto, es también un polifacético artista. En su largo camino, desde el aprendizaje en el taller de costura de su madre hasta estos años mediáticos, el santafecino desplegó y consolidó un estilo en todo lo que hace. Parece ubicar su mundo interior en un horizonte lejano, aunque las voces del pasado cada tanto lo sobresaltan, lo conmueven. Sus sensaciones, imágenes y vocabulario discurren pendularmente entre un exquisito y delicado glamour y giros que se internan en arrabales de una transgresión que no incomoda. Aquí lo suyo es la nostalgia, la melancolía.

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El Elenco de Perra Enamorada en el saludo final. 


El vuelo de su imaginación, que ha abordado diferentes facetas del espectáculo, en Perra Enamorada deja lugar a un show sencillo, de temas musicales que representan los gustos musicales del diseñador devenido en cantante. Su paso poco afortunado, en noviembre del año pasado, por “Cantando por un sueño”, el exitoso programa de Marcelo Tinelli, no lo amedrentó. Sabiendo que no es un intérprete profesional necesita, no obstante, demostrar sus recursos histriónicos. Jugando con la tranquilidad de ser local, su voz alcanza, aquí, para crear algunos climas que le recuerdan paisajes de su vida. Lo transmite, incluso su carraspera. Pide agua, se ríe de la situación, dialoga con el público y sigue adelante. Una progresiva subida de voltaje erótico, anunciado desde el comienzo llega a su cenit en algunos desnudos de Majo Dupre, vedette transexual, y en escenas lésbicas suficientemente cuidadas.
Las participaciones de Susana Rubio, vedette “de la época de oro de la Revista” dan el toque de humor al espectáculo. Los delirantes diálogos entre Piazza y Rubio son muy aplaudidos. La actriz, bailarina y cantante que trabajó con grandes cómicos como Dringue Farías, José Marrone, Don Pelele, Juan Verdaguer, Alfredo Barbieri, entre otros, tiene un gran oficio; revive en su tono de voz, sus chistes, sus silencios y su vital desparpajo, el espíritu de los escenarios revisteriles de los años sesenta. Escuchándola, viéndola, se disfruta algo muy especial y uno se pregunta por qué se perdió gran parte de esta escuela interpretativa. Tenemos una respuesta, pero no es el lugar indicado para contestarla. Por suerte Piazza convocó a “la Rubio” y el público accede, también, a un par de “pasos de comedia” que recuerdan un humor y un estilo fresco y divertido poco frecuente en estos tiempos.
Un espectáculo proyectado para entretener y que por momentos lo consigue…

Buenos Aires, mayo de 2008.
Carlos Szwarcer © 2008.

viernes, 21 de septiembre de 2007

“Un tango y una dedicatoria: de Villoldo a Seguin”


Ángel Villoldo fue uno de los grandes compositores de la primera etapa del tango. Nacido en Barracas, Buenos Aires, el 16 de febrero de 1861, se destacó como guitarrista y ejecutante de armónica. Mencionado como "padre del tango criollo", uno de sus temas más exitosos fue "El Esquinazo". Cuando en el año 1903 la orquesta lo tocaba en el legendario café cantante y restaurante "Lo de Hansen", del Parque 3 de Febrero, su ritmo exaltaba a la concurrencia que seguía el compás golpeando lo primero que tuviera a mano, copas y platos, con los consiguientes destrozos. Un fragmento de la letra de Carlos Pesce y Antonio Polito a la que Villoldo le hizo esa música endemoniada dice:


"Nada me importa de tu amor,
¡golpeá no más!, (Golpes)
el corazón me dijo
que tu cariño fue una falsía,
aunque juraste que eras mía..."

 
Se cuenta que el descontrol que provocaba la interpretación entre gente de diversa ralea obligó al dueño del lugar a exhibir un cartel prohibiendo terminantemente su ejecución. En su partitura aparece una dedicatoria: “Al Sr. Don Carlo Seguin”. Durante un siglo poco fue lo que trascendió del esquivo y enigmático rey del esparcimiento al que Villoldo quiso dejarle un reconocimiento.
Carlos Seguin o Charles Seguin, había nacido en París y llegado a la Argentina en 1895, con apenas 18 años. Este personaje casi novelesco, con astucia y gran habilidad, multiplicó sus ganancias aquí y en el exterior. Poderoso empresario del mundo del espectáculo de Buenos Aires, poseyó acciones de millonarios emprendimientos, además de centros de diversiones y teatros (Palais de Glace, el Parque Japonés, el Armenonville, los teatros Casino, Scala, etc.) que lo relacionaban directamente con la noche porteña. Villoldo fue uno de los muchos artistas que trabajaron en locales y salas del “mandamás” Monsieur Carlos.
Evidentemente, con la dedicatoria de ese tango -que hizo tanto “ruido”-, el músico quiso manifestarle al magnate francés deferencia, cumplido o algún tipo de homenaje. Lo cierto es que en los albores del siglo XX, desde muy distintos roles, ambos fueron partícipes relevantes del ambiente artístico.

Carlos Szwarcer © 2007 

lunes, 17 de septiembre de 2007

El reloj de esfera celeste

Por Carlos Szwarcer
Ese domingo al mediodía la casa estaba de fiesta, se celebraba una importante fecha familiar. Una enorme nube negra, que empalidecía todos los colores, se corrió para dar paso al tibio sol de agosto que desde el ventanal se derramó lentamente por el comedor. Mi abuelo, de traje oscuro, impecable, y mi abuela, que lo miraba con sus intensos ojos negros, azabaches, quedaron por unos instantes iluminados. Sonreían radiantes.

El tenía la mirada profunda y melancólica. Tan firme era su paso y elegante su figura que parecía uno de esos actores maduros norteamericanos, como un personaje salido de la pantalla del cine Rívoli (1). Con el cuello duro -de tanto aguzar la vista- lo observé desde mis lozanos seis años queriendo desentrañar esa marca diluida, especie de medialuna delineada tenue y enigmática en su amplia frente. ¿Un golpe, un accidente, una caída, una pedrada; quizás un estigma o una señal divina? Esa huella del pasado que quería dilucidar y sobre la que jamás me atreví a preguntarle…

Muchas veces escuché los lamentos: “es un esclavo de su trabajo” o “… si queremos estar bien tiene que sacrificarse”. Y él siempre sentenciaba: “cuando me jubile tendré todo el tiempo…” Esta frase la repetía cada vez que intentaba explicar sus llegadas tarde a cenas y festividades religiosas, o su ausencia en algunos cumpleaños.

Pero nada de eso me importaba en aquel momento; allí estaba él, junto a mi abuela. Y acurrucado, desde mi asiento, ese mediodía no le saqué la vista de encima. Su sobriedad era quebrada por un gracioso y melodioso tono de voz articulando dichos ancestrales o el refrán exacto para el momento justo de la conversación. Algo nuevo me llamó la atención: descubrí en su muñeca izquierda un moderno reloj de esfera celeste que enseguida me fascinó. Esforcé la vista, más aún, intentando descubrir qué era ese diminuto elemento que giraba y giraba oficiando de segundero. Tal fue mi concentración que mi abuelo se interesó en saber qué le pasaba a su nieto mudo, patitieso y con cara de bodoque extasiado.

- ¿Qué miras?, preguntó - Ah… ven aquí… ¿El reloj, no es cierto? - agregó con voz firme, y una sonrisa que irradiaba satisfacción.

Me sentó sobre sus rodillas y le revelé lo que había despertado mi curiosidad: “el color, ese celeste azulado raro, abuelo… y el segundero”. Ya de cerca observé que el mecanismo amarillo nacarado que rotaba rítmicamente era una especie de ave con las alas extendidas.

En ese momento previo al almuerzo, en medio de ruidos de platos y copas que se apoyaban sobre la mesa, me contó que el reloj se lo había comprado a un marinero griego que llegó al café “con un bogo de chucherías y cigarrillos importados” y que le gustó por los números grandes que marcaban las horas, porque los veía bien, y sobre todo el segundero. Llegaron los platos humeantes y me dijo: “ve a tu silla”. Y con un guiño de ojo me prometió que después de comer me contaría algo que nadie sabía.

Apenas terminamos de almorzar sembraron la mesa con platos dulces y mermelada de arrope. Completaba el ritual el “café a la turca”, pero mi abuelo corrió la silla, se hizo del pocillo, y tomándome de la mano me llevo al living. Se dejó caer muy lentamente sobre el mullido sillón de pana ocre y fue entornando los ojos. Quedamos en silencio y, cuando dio el primer sorbo al café, una breve ráfaga de viento fresco, que irrumpió inesperadamente desde la puerta entreabierta del patio, le hizo exclamar: “oj oj oj…” (2). Siempre que se encontraba a gusto, feliz, lanzaba esa expresión que a mí, inevitablemente, me hacía reír, y me devolvió una serena sonrisa mientras me fui sentando en el apoyabrazos del sofá, expectante por lo que me iba a contar.

- Te diré algo, pero no le contarás nada de nada a “dinguno” (3) - dijo, con gesto severo.

Asentí con un leve movimiento de cabeza, y aún más nervioso e intrigado con sus próximas palabras.

- Mira el ave que gira y gira aquí y que te hizo “pedrer la kalma” – marcó con su dedo el reloj reluciente- ¿Sabés por qué se lo compré al grego? Porque su color me hizo “akodrar”, bah… me vino a la cabeza, el mar de mi casa, en Izmir. “¿Entendes bojor?” Esmirna, mi pueblo. Y estas “estreas” parecen las mismas del aquel cielo. Pero lo que más me “embelekó” fue este lindo “pasharo” que da vueltas y vueltas, igual que “aqueas” aves que veía volar “basho” y después llegar a las nubes. Pero un día – extendió su brazo hacía el techo y abrió su mano separando bien los dedos – el cielo se hizo negro, negro de toda negrura; y los “pasharos” azafranados se fueron todos “shuntos”, “fuyeron” de a cientos. Ruido, “muncho” ruido. Fuego y humo. Mi “kirida” madre me “disho” en esos días negros: “vate de aquí, lejos, como aqueas aves. Vate de aquí… a otras tierras a otros cielos”. Y me fui… (4)

Mi abuelo, pensativo, continuó: “¿A ti también te gusta el reloj “vedrá”? Mira… lo “guadraré” para ti. Dicen lumbreras que es de sabios “deshar” lo que “mos” gusta a “ken” más queremos. Te lo “desharé para ti, para cuando seas hombre, para cuando celebremos tu Bar Mitzvá” (5)-(6) - me aseguró con cara seria y ceño fruncido, como quien estaba diciendo algo muy delicado e importante.

En esos momentos no entendí del todo la profundidad de sus palabras, sin embargo, me sentí feliz porque me estaba dando su confianza, contándome una historia íntima sobre él, su ciudad, mi bisabuela, y lo más importante es que compartíamos un secreto. Pasaron los años y nunca más hablamos sobre el tema. De tanto en tanto cuando él usaba ese reloj, levantaba la muñeca izquierda, y me guiñaba el ojo. Lamentablemente, unos meses antes de mi Bar Mitzvá, falleció. Y pensar que tanto repitió: “¡Cuando me jubile tendré todo el tiempo!”. Al final no alcanzó a jubilarse. ¿Dónde habrá ido a para su reloj? Nadie supo jamás lo que me había contado.

No recuerdo cómo llegó a mí el reloj despertador a cuerda que hace añares descansa sobre mi cómoda y que - aunque está descompuesto - conservo como una reliquia. ¿Lo compré o me lo regalaron? ¡Ah, esas trampas de la memoria! Tiene una esfera de un celeste intenso, salpicada de estrellas blancas, y un segundero amarillo que en el pasado giraba y giraba acompasadamente. Seguramente que su parecido al reloj pulsera de mi abuelo no es casual. Si bien su vidrio está roto y su mecanismo oxidado, es mágico: ha logrado, de alguna forma, detener el tiempo, su imagen me lleva a otras imágenes, sus horas a otras horas. Como en un juego travieso y sutil mi mente se ubica en otras coordenadas, en otra dimensión se conecta a través de ese reloj con la niñez de mi abuelo, con su origen, y con mi propia niñez. Entonces, aquella charla secreta plena de una hermosa complicidad vuelve a mí y, en algunas ocasiones, cuando miro fijo mi viejo reloj despertador de esfera celeste, milagrosamente su segundero parece girar nuevamente; el pájaro amarillo vuela bajo otra vez por la bella Esmirna del Asia Menor, se eleva hasta las nubes y regresa a mi Buenos Aires, para recordarme uno de los tantos lugares de donde vengo.


Notas:

1) Cine de Villa Crespo. Barrio de Buenos Aires que concentró en el siglo XX gran cantidad de inmigrantes europeos, muchos de ellos judíos: sefaradíes y ashkenazíes.

Las siguientes palabras o párrafos que abajo se aclaran proceden del Djudezmo: habla de los sefaradíes, denominada indistintamente ladino, judeoespañol, castellano antiguo, espanyol, españolit. Idioma de los judeo-españoles del siglo XV y que sus descendientes mantuvieron, con ligeras variantes, según la región, en cada aldea o ciudad en la que se afincaron luego de la expulsión.

2) Expresión que significa satisfacción por un clima agradable o el disfrute de un aire puro y refrescante.

3) Ninguno.

4) “Mira el ave que gira y gira aquí y que te hizo perder la calma – marcó con su dedo el reloj reluciente- ¿Sabes por qué se lo compré al griego? Porque su color me hizo acordar, bah… me vino a la cabeza, el mar de mi casa, en Izmir. ¿Entiendes? Esmirna, mi pueblo. Y estas estrellas parecen las mismas del aquel cielo. Pero lo que más me encantó fue este lindo pájaro que da vueltas y vueltas, igual que aquellas aves que veía volar bajo y después llegar a las nubes. Pero un día – extendió su brazo hacía el techo y abrió su mano separando bien los dedos – el cielo se hizo negro, negro de toda negrura; y los pájaros azafranados se fueron todos juntos, huyeron de a cientos. Ruido, mucho ruido. Fuego y humo. Mi querida madre me dijo en esos días negros: vete de aquí, lejos, como aquellas aves. Vete de aquí… a otras tierras a otros cielos”. Y me fui…”

5) "¿A ti también te gusta el reloj verdad? Mira… lo guardaré para ti. Dicen lumbreras que es de sabios dejar lo que nos gusta a quien más queremos. Te lo dejaré para ti, para cuando seas hombre, para cuando celebremos tu Bar Mitzvá".

6) Bar Mitzvá. Del hebreo: Ceremonia en la que el joven asume la madurez religiosa, derechos y obligaciones. Fiesta familia.


Carlos Szwarcer. © 2007.

jueves, 16 de agosto de 2007

Galería de fotos 05

Año 2007

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Con la escritora e historiadora Lily Sosa de Newton.

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Leticia Maronese, Secretaria General de la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural de la Ciudad de Buenos Aires. Entrevistada por Carlos Szwarcer
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En la Dirección General de Patrimonio del Gobierno de la
Ciudad de Buenos Aires con el Arq. Horacio Spinetto.
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Entrevista de Carlos Szwarcer a la Directora de Cultos
 del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Alicia Vázquez.
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Fotos Carnaval 2007. Murga "Sonadores de Villa Pueyrredón"


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"Soñadores..." en el escenario de Av de Mayo. Febrero de 2007.

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Los trajes, las pinturas. Todo lleva grandes esfuerzos y preparativos.

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El baile, libre, absolutamente libre.
Dentro de la compacta murga reina la originalidad, la individualidad. Alegría


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Ritmo, bombos y platillos,
El orgullo de representar a un barrio con sus nombres y colores.
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Noche, tarde. Final. Cansancio, extenuado pero contento... Dejó todo. "Es una pasión...un desenchufe".
Ver artículo: La Murga. "Soñadores de Villa Pueyrredón"
Imágenes archivo CS. Derechos Reservados
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miércoles, 2 de mayo de 2007

LOS BARRIOS PORTEÑOS ABREN SUS PUERTAS 2007


“Siento tus entrañas de verdín y me pierdo entre tus plazas y el trajín, me seducen tus misterios, me convocan tus milagros, me descubro entre tus brazos de adoquín”. Cuánta verdad y poesía en este fragmento del tango “Buenos Aires Fénix”, que intenta definir maravillosamente a una ciudad indefinible. Caminar sus calles, detenernos en sus esquinas, escudriñar los recovecos de su historia cuatro veces centenaria, es parte de nuestra inquietud por conocer más de lo que amamos. Conectarnos con emociones que se encuentran más allá de las palabras. Buscamos, siempre buscamos algún detalle en sus veredas conocidas donde suele sorprendernos lo insólito. Nos detenemos allí donde podemos encontrar una propuesta interesante.
Y el martes 17 de abril, a las 18 hs., nos dirigimos al Salón Dorado del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires donde se realizó el acto de apertura del ciclo “Los Barrios Porteños Abren sus Puertas 2007”. Con esta presentación la Dirección General de Patrimonio, dependiente de la Subsecretaría de Patrimonio Cultural, iniciaba el quinto año de difusión del Patrimonio barrial de la ciudad.
La reunión comenzó con las palabras del actual coordinador del emprendimiento, Arq. Horacio Spinetto, recordó a colaboradores que formaron parte de la organización de estas actividades iniciadas en 2003 y presentó a los actuales: Lidia Yadarola y Pablo L. Vinci. La Subsecretaria de Patrimonio Cultural Arq. Nani Arias Incollá remarcó la importancia de estas actividades y el crecimiento del la participación ciudadana en estas visitas.
El cronograma de actividades del mes del abril incluye a la Comuna 3 (Balvanera-San Cristóbal). Para el jueves 26 difundieron las siguientes visitas: un recorrido por la Calle Hipólito Yrigoyen del 1800 al 2600 (9 hs). Visita al Museo Carlos Gardel y Recorrido Gardeliano (11:30 hs). Palacio de las Aguas Corrientes (13 hs). Centro Islámico de la República Argentina (15:30 hs). Iglesia de la Santa Cruz (17:30 hs).
Para el viernes 27 se concentrarán las actividades en la Comuna 4 (Barracas, La Boca, Parque de los Patricios, Nueva Pompeya). Visita a Nuestra Señora de Pompeya (10 hs). Escuela Maestranza del Plumerillo (12 hs). Recorrido Pasaje Lanín-Taller Marino Santa María (15 hs). Recorrido Parque de los Patricios (15:30 hs). Ateneo Popular de la Boca (17:30 hs). Taller de los Escultores Leo Vinci y Marina Dogliotti (19 hs). En el mes de mayo se realizarán recorridos en las Comunas 7 y 8.
El acto finalizó con un cierre musical impecable a cargo del Coral Marista "La Inmaculada", dirigido por la Sra. Viviana Mele. En tanto un brindis retuvo a parte del público, la ciudad soportaba un furioso temporal. Nosotros, bajo la intensa lluvia, salimos del ex Diario La Prensa (edificio lujoso y afrancesado, construido a comienzos del siglo pasado, donde actualmente funciona el Ministerio de Cultura de la ciudad) y empapados llegamos a la esquina de Avenida de Mayo y Perú. Nos guarecimos en la ochava de la paqueta Confitería London City, donde Cortázar dio vida a algunas de sus memorables páginas. El semáforo nos dio permiso para cruzar. Nos “sumergimos”, literalmente, en el subte de la línea “A”, que con casi cien años de servicio nos ampara en sus vagones de madera crujiente. Meciéndonos como en una cuna nos lleva a través del corazón de la ciudad, por ese callejón debajo de las aceras que desemboca en otros tantos barrios. Bajamos -con el paraguas preparado- unas estaciones después. La escalera mecánica nos deposita en la superficie y quedamos nuevamente incorporados al gentío porteño que pulula por sus veredas.

Carlos Szwarcer
Buenos Aires. Abril de 2007.
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