miércoles, 10 de septiembre de 2008

FeSeRa - Federación Sefaradí de la República Argentina - Despedida del Embajador de Israel

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Carlos Szwarcer con el Embajador de Israel Dr. Rafael Eldad.
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De izq. a der.: Carlos Szwarcer - Rafael Eldad - Osvaldo Sultani - Emilio Hambra.
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Despedida del Embajador de Israel en Argentina

-Acto en FeSeRa (Federación Sefaradí de la República Argentina)-
Por Carlos Szwarcer 

Cuando en agosto de 2004 el Dr. Rafael Eldad llegó a la Argentina para hacerse cargo de la Embajada de Israel no era un desconocido. Entre los destinos que le asignaron en su carrera diplomática, iniciada en 1978, estuvo el de Consejero de la Embajada en Buenos Aires (1989 a 1994). Entre estas fechas fue testigo de dos tragedias: el atentado a la Embajada (17 de marzo de 1992) y la voladura de la AMIA (18 de julio de 1994). Estos hechos dramáticos lo vincularon muy especialmente con nuestro país. Luego de cuatro años en el cargo han comenzado una serie de homenajes que se extenderán hasta el 25 de Octubre cuando finalice su actual misión 
El acto de despedida organizado en la sede de FeSeRa el día 24 de Septiembre fue particularmente emotivo porque, además de las razones mencionadas, el Dr. Eldad es oriundo de Casablanca, Marruecos, y su esposa Batia de Tánger, circunstancia que ha permitido una corriente de simpatía apoyada en la afinidad cultural con la dirigencia judeo -sefaradí argentina.  

 
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Carlos Szwarcer con el Dr. Rafael Eldad













El Sr. Osvaldo Sultani (Presidente de FeSeRa), luego de dar la bienvenida a las autoridades presentes, se dirigió al Embajador con el apodo de “Rafi”, revelando que se despedía a un amigo, y señaló su predisposición a presentarse ante cada solicitud, fuera donde fuera: “siempre estuvo a nuestro lado, llevando a toda la comunidad judía su espíritu componedor”, afirmó el dirigente. La coincidencia de que el diplomático cumpliera este día 59 años fue propicia para ser agasajado con varios obsequios.
Ante la presencia del Gran Rabino Shlomo Benhamú; del representante de la Federación Sefaradí Mundial, Elías Salem; el presidente de la OSA, Carlos Frauman; representantes de la DAIA; directivos de FESERA y de diversas instituciones sefaradíes, el Dr. Rafael Eldad devolvió las gentilezas remarcando el espíritu conciliador, predispuesto al permanente diálogo, de las Instituciones sefaradíes, sobre todo en los momentos difíciles.

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Carlos Szwarcerm Rafael Eldad, Osvaldo Sultani, y Emilio Hambra
En el marco de un encuentro en el que sobresalió la calidez y la cordialidad el Embajador comentaría a modo de balance de su gestión que se encontraba satisfecho, tanto en la esfera política y cultural como en las relaciones comerciales. Aunque no resueltos aún judicialmente los atentados a la Embajada de Israel y de la AMIA reconoció avances parciales y sus esperanzas en que se descubran finalmente los culpables.
En tanto, se realizan los preparativos para la llegada del decimocuarto Embajador de Israel, el israelí Daniel Gazit; casado con tres hijos, se inició en la carrera diplomática a comienzos de los años setenta y estuvo a cargo de las Embajadas de Bolivia (1991-1994) y de Brasil (2000-2004).


* Fotos gentileza FeSeRa
Buenos Aires, Septiembre de 2008.
Carlos Szwarcer. © 2008

jueves, 14 de agosto de 2008

Los retoños sefaradíes de Buenos Aires


Cada día sale el sol. La rutina de la gran ciudad nos lleva a pensar que aún con el paso apresurado del tiempo nada cambia demasiado. Y no es así. ¿Cuánto ha pasado desde nuestra niñez? Un soplo. Y mejor ni preguntarse cuánto han cambiado las cosas desde entonces. Resistirme a creer que los orígenes se desvanecen deja un ritmo de tambores desacompasados golpeando en mi corazón.
En la tarea de tomar testimonios muchas veces pensé, con desazón, que las voces del presente sólo eran anacrónicos y desesperados ramalazos del ayer tironeados desde el presente. ¿Qué podía esperar si los que brindaban sus historias con apasionamiento descreían sobre el futuro del legado de sus ancestros? ¿El anhelo por retener la tradición -bellas y coloridas mariposas-, no sería, acaso, una trasnochada quimera?
Pero poco me importó lo que vaticinaran las investigaciones sobre el futuro de las tradiciones en un mundo globalizado, ni lo que la razón me dictara. Fue más fuerte la intención de que “algo” de aquellos remotos días perduraran y de que las costumbres de nuestros abuelos no se convirtieran en polillas fosilizadas lo que, al fin, me guió con cierto instinto atávico. Vaya a saber qué me habrá hecho tan empecinado. ¡Por suerte!
En los claustros había escuchado: “…de nada sirve el ´saber´ si lo guardamos para nosotros. Sólo tiene valor y sentido nuestro esfuerzo cuando comunicamos lo sabido”. Estas palabras, más o menos, me signaron. Y de aquellas horas desesperadas por ordenar y articular centenares de metros de cintas de casetes con “retazos de vidas” capturados por prehistóricos grabadores, quedaron, aunque más no sea, algunas reflexiones hilvanadas, textos pergeñados en días tormentosos, en noches de insomnio, intentando recrear palabras, dichos, refranes, sabores, olores, imágenes de cinco siglos, de ayer no más.
Esta obsesión por preservar y divulgar me ubicó en espacios más amplios que el de las serenas y cristalinas aguas de la identidad. Si bien, de algún modo, la variedad ya había estado presente en el universo de mi primer vecindario, extendí las alas y crucé los suburbios, más allá del linaje de la casa paterna, allí donde se acentuaban los matices y las diferencias. Estalló la diversidad que enriqueció mi cosmovisión.
¿Quién no tiene dudas? La incertidumbre aplasta o moviliza. El conocimiento de otras realidades lejos de menguar mi pertenencia al pasado familiar, la afianzó. Aunque las palabras de los sabios me señalaban que “una generación pasa y otra… y todo es vanidad de vanidades…”, seguí adelante descubriendo que también en los laberintos de la vida están la búsqueda y los momentos de felicidad. Aprendí que desentrañar el pasado esclarece el presente y que los mejores lugares para encontrarse con uno mismo pueden estar allí donde brilla lo heterogéneo. Así pues anduve batallando por tan diversos parajes del espíritu, por senderos transitables a fuerza de un puñado de convicciones que me sostuvieron.
En estos últimos años, convocado por el Ministerio de Cultura, encontré espacios adecuados para participar en temas relacionados con el patrimonio cultural tangible e intangible que conforman el rompecabezas de la idiosincrasia porteña. Dar a conocer hitos históricos barriales, instar al reconocimiento y la protección de varios sitios paradigmáticos fueron parte de las acciones promovidas.
Exponer el portentoso patrimonio cultural de Buenos Aires marcado por la pluralidad se potenció en estos últimos años por la gestión de funcionarios del área cultural que hicieron hincapié en las inmigraciones. Se organizaron, a tal efecto, actividades y jornadas: Buenos Aires Gallega; Gitana; Idish; Negra; Boliviana… Y llegó el turno de los sefaradíes.
La Jornada “Buenos Aires Sefaradí”, que se desarrolló en la Manzana de Las Luces, en la antigua Sala de Representantes de la Ciudad de Buenos Aires, transcurrió en doce horas que vigorizaron el espíritu. La metodología científica de los especialistas convivió en una atmósfera mágica, casi ritual, con la vital expresión de la cultura popular “in situ”. La sapiencia y la experiencia de vida de nuestros mayores junto a la participación de la juventud. Fue todo enriquecedor, aún las molestas dificultades técnicas que sirven para recordarnos que somos seres humanos presos, a veces, de la avanzada tecnología.
Me asombró, como la primera vez, “Sefarad”, la historia sefaradí, la expulsión, la búsqueda de nuevos hogares, el Mediterráneo sembrado de djidios (judíos sefaradíes), la llegada a la Buenos Aires cosmopolita. La presencia en los barrios, el despliegue de las tradiciones, el humor, la gastronomía, así como la pesadumbre y el horror del Holocausto transmitido en el testimonio de un sobreviviente que rehizo su vida construyendo su familia en esta ciudad en la que encontró “su lugar en el mundo.”
La mejor consecuencia de mi humilde actividad como coordinador general de este encuentro quizás haya sido que la variedad de las temáticas y la participación de distintas generaciones sedujeron a un público heterogéneo que siguió con interés la propuesta. Refranes admirablemente resguardados, compilados y expresados con sabiduría y sentimiento y la presencia poco común de jóvenes, mostraron que a pesar de tantas dificultades hay historia y sangre nueva de docentes y alumnos trabajando por conocer los orígenes, tomar testimonios, preservar la identidad. ¡Excelente! Eso soñé…
La vasta cultura judeo-sefaradí que se exhibió tuvo también un final soñado: luego de la amplia gama del abanico de costumbres, un cierre con la música y las canciones típicas que coronaron un día inolvidable.
En esta Jornada, organizada en el ámbito del Ministerio de Cultura por la Dirección General de Patrimonio e Instituto Histórico y la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, lució la singularidad sefaradí en un espacio común de nuestra sociedad como parte de la esencia multicolor de esta ciudad.

Buenos Aires. Agosto de 2008.
Carlos Szwarcer © 2008.

miércoles, 16 de julio de 2008

"Sofía Bozán: a cincuenta años de su partida".


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Sofía Bozán

- el espíritu reo de Buenos Aires en el recuerdo -

Por Carlos Szwarcer

María Isabel Bergero nació en Buenos Aires, tal vez el 5 de noviembre de 1904. Como muchos de nuestros mitos la fecha en que vinieron al mundo es controvertida. Sabemos con seguridad que se recibió de profesora de corte y confección, pero lo suyo fue el arte. Olinda Bozán, su prima, la ayudó en los comienzos y tomaría de ella el apellido artístico. Ganó su merecida popularidad por su picardía y desfachatez para cantar el tango, al que le dio un tono entre reo y risueño. Comenzó en la Compañía de Vittone y Pomar. El primer tango que cantó fue Canillita, en 1926. Trabajó en teatro, radio, cine y televisión. Su imagen está fundamentalmente asociada a la canción ciudadana, sobre todo al teatro de revistas y en particular al teatro Maipo, en el que actuó ininterrumpidamente veinte años (1934-1954). De sus primeros tiempos afirmaban: "... Ya apuntaba en ella, en esa época, esa modalidad tan suya y tan antiacadémica, tan espontánea y sin maestros, que no los tuvo en la iniciación de su carrera artística, de la misma manera y por la misma razón que no ha de tener discípulos, porque Sofía, era una forma particular de ver y sobre todo, de sentir el tango porteño”. La "Negra" Bozán representó un verdadero fenómeno popular.
Con Gardel filmó, en 1930, "Luces de Buenos Aires". Muchos de los tangos que estrenó en el teatro de revistas se harían populares. “De su generosidad porteña — jamás traslucida por ella — hablan sus muchos gestos de solidaridad en trances económicos difíciles por los que atravesaron amigos y camaradas."
Su muerte dejó un vacío. Se dijo: "...coquetería fina en ella, tan amante de las joyas, de los vestidos, de los extractos... impuso la caricatura y el monólogo del tango. No lo cantaba, lo decía, con ademanes "desacompasados",…no tanto de la música como al ritmo titilante de sus pulseras...". Pero la cancionista daba paso a un artista más completa: "... entre tango y tango, relataba ‘sus cosas’ y se reía un poco de la armonía y de la cadencia tanguística y mucho de ella misma, contando sus preocupaciones íntimas y las de las chicas de la pasarela, que la querían como a una hermana mayor...."
De su extensa y fructífera relación con el teatro Maipo hizo que se dijera de ella, cuando se hablaba de la posibilidad de la venta de "la Catedral de la revista criolla", que "merecía figurar en el inventario". Sin embargo, el olvido ciudadano, en vez del recuerdo merecido, parece haberse instalado en la mayoría de los medios de comunicación que en otros tiempos la mimaban. Hace pocos días se cumplió medio siglo de su fallecimiento. Fue un 9 de julio de 1958 cuando Noticias Gráficas decía con una mezcla de amargura y poesía “Los bandoneones porteños enlutados, rezongan en este día triste un responso a su memoria. Y como si escuchásemos su voz, perdiéndose en la eternidad y en el recuerdo: “Adiós muchachos compañeros de mi vida, barra querida, de aquellos tiempos… Sofía Bozán ha hecho su último y definitivo mutis”. Realmente, como se tituló por entonces, había partido un poco del “espíritu de Buenos Aires”.

Buenos Aires. Julio de 2008.
Carlos Szwarcer © 2008.
 

martes, 8 de julio de 2008

Jornadas "Buenos Aires Boliviana"


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   Con la organización de la Dirección General de Patrimonio e Instituto Histórico de la Ciudad de Buenos Aires y la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural de la Ciudad de Buenos Aires, se desarrollarán estas jornadas que tendrán lugar el miércoles 2, jueves 3 y viernes 4 de julio de 2008, de 10 a 19 hs. Lugar de realización: Manzana de las Luces (Perú 272, Ciudad Autónoma de Buenos Aires). Actividad gratuita. Se otorgarán certificados de asistencia.
Las Jornadas -como otras anteriores- se proponen ahondar en las particularidades de esta área metropolitana diversa, de los procesos socio históricos que la conforman, del aporte de los múltiples colectivos sociales y diversas culturas y, en este caso particular, de la contribución a la apertura de un espacio para el reconocimiento y la visibilidad de la migración boliviana en la ciudad de Buenos Aires.
Los grupos migrantes que se han desplazado desde el vecino país de Bolivia hacia esta ciudad, a pesar de constituirse en una migración muy antigua y con permanencia, han sido objeto de prácticas discriminatorias y estigmatizantes asociadas a la construcción de un “otro” visto, en muchas oportunidades, desde el ciudadano de Buenos Aires como simbólicamente negativo. No obstante, en los últimos años y por efecto de los procesos agudizados de la globalización que paradójicamente sirvieron para revalorizar la diversidad cultural, son estos mismos sujetos y grupos los que inician un proceso colectivo que se expresa a través de diferentes organizaciones y que impulsan acciones de reapropiación de los espacios públicos con la exhibición de sus expresiones culturales que, reinventadas en la ciudad, recrean “viejas tradiciones”, y a través de diferentes medios de comunicación (programas radiales, publicaciones impresas, páginas web, entre otros).
Consideramos que las Jornadas contribuirán a generar un espacio de reflexión entre diferentes sujetos y grupos de ascendencia boliviana. Asimismo, invitamos a participar de las mismas a diferentes especialistas de las más diversas disciplinas – historia, antropología, sociología, comunicación social, entre otras disciplinas-, así como a representantes locales de la comunidad boliviana.
Programación completa
Miércoles 2 de julio

9.00 hs. – Inscripciones.
10.00 hs– Apertura.
10.30 hs– Conferencia de Alfonso Hinojosa: La transnacionalización de los procesos migratorios en Bolivia.
12.00 hs– Ponencias: Estrategias en la transcultura. Coordina: Mónica Lacarrieu.
Lila García: Diez años de política migratoria argentina hacia los migrantes bolivianos (1998-2008).
Cyntia Pizarro: Espacios socioculturales "bolivianos" trans-urbanos en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
Gastón Kneeteman: Perspectivas sobre los tiempos de crisis: algunas consecuencias de la crisis de 2001 sobre la población boliviana y paraguaya en Argentina.
Patricia Dreidemie: Cartografía etnolingüística de migrantes quechua-bolivianos en Buenos Aires: identidad, liminaridad y sincretismo en el habla.
Colectivo Jiwasa: Identidades estratégicas en espacios de migración transnacional.
13.30 hs– Muestra de danza
14.00 hs– Película documental: Yerba Mala (60').
15.00 hs– Ponencias: Representaciones y resistencias. Coordina: Clelia Tomarchio.
Mauro Vázquez: De las política(s) a las cultura(s): representaciones e identidades de migrantes limítrofes.
Cynthia Olivera: ¿Bailando por un sueño? Espacio de constitución de identidades. Carolina Montera: Discursos de exclusión: aproximaciones al proceso de construcción simbólica de los migrantes en la prensa nacional.
Jimena Cartechini y Gabriela Rivas: Inmigrantes, trabajadores, bolivianos. La representación del otro cultural en la prensa gráfica.
Johana Kunin: Rap político en el altiplano boliviano: (Re)Construcción de identidades juveniles y de ciudadanía afirmativa a través de negociaciones en un mundo globalizado.
José Luis Parietti: Experiencia hip-hop en acción popular.
16.30 hs– Mesa redonda: Patrimonio e identidad cultural. Con Carmelo Sardinas Wllpu, Ricardo Fernández y Herbert Montaño.
18.00 hs– Mesa redonda: Migraciones y derechos humanos. Legislación, agenda política y discursos mediáticos. Coordina: Lidia González. Con Alejandro Grimson, Roberto Benencia y Corina Courtis.

Jueves 3 de julio

10.00 hs– Conferencia de Elizabeth Torres. Patrimonio Cultural e Identidad.
11.30 hs– Mesa redonda. Diversidad cultural en políticas de gobierno. Con Leticia Maronese, Sara Vinocur, Marcela Denis y Beatriz Vitas.
13.00 hs– Muestra de danza.
13.30 hs– Película documental: De Los Andes a Buenos Aires (60').
14.30 hs– Ponencias. Identidades en construcción. Coordina: María Virginia Ameztoy.
Vivian Arias y Silvina Junco: La gente piensa que todos somos indígenas… pero aquí somos altos, blancos y sabemos inglés… Reflexiones en torno a la diversidad cultural y los valores estéticos.
Miranda González Martín: Mujeres, migrantes, militantes: una reflexión des-escencialista sobre los procesos de identificación entre mujeres bolivianas que participan en una organización política de izquierda.
Juan Pablo Mayorga Escalante y María Eusebia Cachaca Lemos: Migración e identidad como proceso de interculturalidad.
Cecilia Melella y Pablo Sambucetti: El mensaje de Virachocha. El lugar de la memoria en la nueva construcción del ser boliviano.
Ponencias. Servicios públicos y diversidad cultural. Coordina: María Virginia Ameztoy.
María Luján Bertella: Estrategias pedagógicas institucionales en grandes centros urbanos para el tratamiento de la diversidad sociocultural derivada de movimientos migratorios.
Alejandro Goldberg: Salud e interculturalidad: aportes de la Antropología Médica para un abordaje sociosanitario de la población boliviana de la CABA.
Liliana Zabala: La atención médica de pacientes bolivianos: desde el rol estatal al humanístico del personal de salud.
17.00 hs– Mesa redonda. El mundo laboral en el contexto de la migración. Gustavo Vera y Juan Manuel Cervantes.
18.30 hs– Mesa redonda. Historia de la migración boliviana en Buenos Aires. Coordina: Liliana Barela. Con Susana Sassone, María Inés Rodríguez Aguilar.

Viernes 4 de julio

10.00 hs– Proyección de documentales: Porteñidades (45') / Return to Bolivia (trailer, 15') / Inmigrantes de fin de siglo - Bolivianos (15') / Bolivia en Buenos Aires (30') / Tantakuy (25') / Cultura Global (20') / Jallalla Bolivia (24').
13.30 hs– Muestra de danza.
14.00 hs– Intervalo.
15.00 hs– Ponencias. Coordina: Liliana Mazettelle.
Patrimonio cultural boliviano.
Acevedo, Espinoza, López y Mancini: La feria de las Alacitas de Parque Avellaneda, ciudad de Buenos Aires, y sus vinculaciones con la tradición andina de miniaturas.
Malfa, López Coda, Sejas López y alumnos: El oficio de yesero, la identidad boliviana y la conservación del patrimonio.
Verónica Castellano: Prácticas alimentarias en la ciudad de Buenos Aires, entre el exotismo y la marginalidad.
Carina Circosta: Miniaturas, wakas e identidad en el festejo de Alacitas: análisis de un caso en la ciudad de Buenos Aires.
16.00 hs– Mesa redonda. Inserción y acción política de los migrantes bolivianos en Buenos Aires. Con Gustavo Morón y Néstor Escudero.
17.30 hs– Mesa redonda. Patrimonio cultural boliviano en Buenos Aires. Construcción de identidad. Mesa redonda con Natalia Gavazzo, Santiago Canevaro, Consuelo Morales Tapia y Brenda Canelo.
19.00 hs– Conferencia de Víctor Ego Ducrot. Bolivia y su cocina en Buenos Aires: los sabores bolivianos ya son porteños.
19.45 hs– Degustación de comidas y espectáculo de danzas.

jueves, 15 de mayo de 2008

“Las huellas del dolor en un documental”

- Mujeres de la Shoá -


En el contexto del 63 aniversario de la capitulación nazi (mayo de 1945) el canal 13 de Buenos Aires emitió, el sábado 3 de mayo, un documental realizado por la Universidad de La Matanza para el Museo del Holocausto -Shoá- de Buenos Aires. Este programa que concitó gran interés, marcó 6,2 puntos de rating, según la medidora Ibope, la mayor audiencia de la franja horaria.  
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La producción audiovisual “Mujeres de la Shoá”, vista, aproximadamente, por 500.000 televidentes, llevó un año de intenso trabajo de estudiantes y egresados de la UNLaM. Basado en los testimonios de Gina Ladanyi, Eugenia Unger, Micheline Papiernik, Lea Richter, Hanka Jakubowicz y Raia Mazur, sobrevivientes del aparato nazi, los terribles relatos dimensionan el significativo rol de la mujer en aquellos tiempos en que hubo 60 millones de muertos, 6 millones de los cuales fueron judíos. "Nos quitaron nuestra identidad, nuestra infancia, nuestra familia, nuestras vidas...”, enfatiza Eugenia.
El Museo del Holocausto tiene entre sus objetivos "mantener viva la memoria para que hechos de esa naturaleza nunca más se repitan", es por ello que gestionó este film testimonial y su difusión. Asimismo, la “Fundación Memoria del Holocausto”, institución fundada en 1993, destaca la “vasta tarea educativa, orientada a concientizar a la sociedad acerca de las graves consecuencias del racismo y la xenofobia”, y el esfuerzo por “… la educación como modo privilegiado de recuperar la historia para prevenir la reiteración de actos racistas y violentos que amenazan una y otra vez a la humanidad”.
¿Cómo imaginar otro futuro? Decía Johan Huizinga: "Es cierto que toda época deja en la tradición más huellas de su dolor que de su dicha. Son los infortunios los que pasan a la historia.” En todo caso, el necesario ejercicio de la memoria sobre los acontecimientos más dolorosos, como los exhibidos en el documental, deja una gran enseñanza. Es tarea y responsabilidad de todos preservar el patrimonio cultural, las tradiciones, robustecer el respeto por las identidades como alternativas para que la humanidad tenga en su haber, en la balanza de los recuerdos, menos penurias, más felicidades.

Buenos Aires, mayo de 2008.

Carlos Szwarcer. © 2008.

lunes, 12 de mayo de 2008

PERRA ENAMORADA -el espectáculo de Roberto Piazza-



Un nuevo espectáculo de Roberto Piazza, definido como Musical - Erótico – Romántico, estrenado el jueves 10 de abril en el Velma Café, Gorriti 5520/30, Buenos Aires. Lleva el nombre de una canción de Mina, Perra Enamorada: “Este tema fue prohibido en Italia por su osadía -comenta el artista - y ahora, en español, lo incluyo dentro del repertorio, como un símbolo de las historias de amor de mujeres. Mujeres jóvenes, no tan jóvenes, abandonadas, muertas, dejadas, olvidadas, vírgenes, prostitutas, enamoradas, o simplemente apasionadas. ”


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Roberto Piazza y Susana Rubio


 
















Siete actrices, cantantes y bailarines en escena y cinco músicos en vivo realizan este show musical con canciones de Tom Jobim, Manzanero, Mina, Sandro, Roberto Carlos, Simone, Laura Pausini, Pappo, etc. Piazza, creador de alta moda, innovador e inquieto, es también un polifacético artista. En su largo camino, desde el aprendizaje en el taller de costura de su madre hasta estos años mediáticos, el santafecino desplegó y consolidó un estilo en todo lo que hace. Parece ubicar su mundo interior en un horizonte lejano, aunque las voces del pasado cada tanto lo sobresaltan, lo conmueven. Sus sensaciones, imágenes y vocabulario discurren pendularmente entre un exquisito y delicado glamour y giros que se internan en arrabales de una transgresión que no incomoda. Aquí lo suyo es la nostalgia, la melancolía.

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El Elenco de Perra Enamorada en el saludo final. 


El vuelo de su imaginación, que ha abordado diferentes facetas del espectáculo, en Perra Enamorada deja lugar a un show sencillo, de temas musicales que representan los gustos musicales del diseñador devenido en cantante. Su paso poco afortunado, en noviembre del año pasado, por “Cantando por un sueño”, el exitoso programa de Marcelo Tinelli, no lo amedrentó. Sabiendo que no es un intérprete profesional necesita, no obstante, demostrar sus recursos histriónicos. Jugando con la tranquilidad de ser local, su voz alcanza, aquí, para crear algunos climas que le recuerdan paisajes de su vida. Lo transmite, incluso su carraspera. Pide agua, se ríe de la situación, dialoga con el público y sigue adelante. Una progresiva subida de voltaje erótico, anunciado desde el comienzo llega a su cenit en algunos desnudos de Majo Dupre, vedette transexual, y en escenas lésbicas suficientemente cuidadas.
Las participaciones de Susana Rubio, vedette “de la época de oro de la Revista” dan el toque de humor al espectáculo. Los delirantes diálogos entre Piazza y Rubio son muy aplaudidos. La actriz, bailarina y cantante que trabajó con grandes cómicos como Dringue Farías, José Marrone, Don Pelele, Juan Verdaguer, Alfredo Barbieri, entre otros, tiene un gran oficio; revive en su tono de voz, sus chistes, sus silencios y su vital desparpajo, el espíritu de los escenarios revisteriles de los años sesenta. Escuchándola, viéndola, se disfruta algo muy especial y uno se pregunta por qué se perdió gran parte de esta escuela interpretativa. Tenemos una respuesta, pero no es el lugar indicado para contestarla. Por suerte Piazza convocó a “la Rubio” y el público accede, también, a un par de “pasos de comedia” que recuerdan un humor y un estilo fresco y divertido poco frecuente en estos tiempos.
Un espectáculo proyectado para entretener y que por momentos lo consigue…

Buenos Aires, mayo de 2008.
Carlos Szwarcer © 2008.